No es tal vez la más sutil de sus películas, pero definitivamente demuestra que sigue siendo un gran narrador y que maneja con habilidad una ambigüedad muy interesante sobre el tema.
Apasionante como trama y como documento personal, este vals de negación de la memoria colectiva revela un peligroso nacionalismo y un antisemitismo que parece no haber desaparecido del todo.
Un retrato inteligente de un personaje un tanto alejado de las convenciones del “músico de salsa” y alguien que tiene muy claro su lugar en el universo artístico iberoamericano.
Un documento apasionante que, además de confirmar a los "creyentes" la grandeza de uno de los mayores genios del cine de los últimos 50 años, también invita a quienes lo descubrieron más tarde a abrir los ojos a su talento.
El documental muestra, a través de sesiones de terapia y autoayuda algo repetitivas, la figura fascinante e inolvidable de Cary Grant, un verdadero ícono del cine.
[Crítica 4ª temporada]: A lo largo de la temporada, y de la serie en general, los hilos narrativos se sostienen más por las actuaciones que por el guión. Aun así, Isabel/Colman aporta una dignidad a la propuesta, ofreciendo una complejidad que la serie, en términos generales, carece.
El realizador británico presenta un excelente retrato de Emily Dickinson, la poetisa estadounidense. Su vida compleja y su obra magistral son tratadas con la misma relevancia en una película que inicia con un tono casi cómico y que, a medida que avanza, se torna más oscura y dolorosa.
Es interesante compararla con la fallida LIFE, con la que tiene muchos puntos dramáticos en común, pero a la que esta supera por inteligencia, sutileza y humanidad.
En esa relación de amor y odio hacia Jobs y su empresa radica lo más fascinante del filme, que retrata a Jobs como un hombre tanto cruel como visionario.
En JOY hay una disonancia notable entre el realismo casi caótico de la puesta en escena y la estilización 'artificial' que generalmente se demanda en este tipo de caracterización.
Lo que queda claro en el filme es que, pese a esas enormes diferencias culturales, estilísticas y sociales, logra presentar una imagen íntima y personal de Jia, de sus filmes y del país.