Más allá de que su segunda mitad no esté a la altura de la promesa inicial, es evidente que Bodin aprovecha un guion que, en otras manos, podría haberse limitado a repetir fórmulas de acumulación de golpes de efecto.
Pese a contar con un excelente elenco, la película nunca logra conformarse como los directores seguramente esperaban. Se presentan secuencias e ideas que parecen unidas en un intento de crear una trama que, desafortunadamente, no se materializa.
La magia de sus grandes películas no está presente, pero como ejercicio de estilo que requiere complicidad entre el director y el espectador, cumple su función. No hay más –ni menos– que eso.
Un por momentos asombroso filme que combina un tipo de ciencia ficción existencial a la Andrei Tarkovsky con elementos de “película de monstruos” y que deja al espectador con más preguntas que respuestas.
[Crítica 1ª temporada]: Funciona muy bien si uno no se obsesiona por entender de qué cuernos hablan la mitad del tiempo en el que están negociando acciones. Pero lo importante es lo que está en juego, y en ese sentido la serie logra ser muy efectiva para que entendamos esos desafíos.
Opera como una inteligente y curiosamente desafiante mirada al presente y al futuro a partir de un relato alejado, en lo formal, de cualquier tipo de realismo pero claramente insertado en el aquí, el ahora y, más que nada, en el futuro.
A pesar de su simplicidad, esta película es realmente efectiva y guarda similitudes con "Un mundo perfecto", la obra de Clint Eastwood. Sin embargo, lo que le impide alcanzar la grandeza de ese clásico es una falta de emotividad que no logra plasmar.
La película abraza con todo el pasado y el estilo de la saga, y la originalidad que se pierde se gana en cierta efectividad y algunos golpes emocionales que, al menos a los viejos fans del balbuceante Balboa, nos hacen poner la piel de gallina.
Existen situaciones entre los dos protagonistas que resultan ser realmente cómicas. Sin embargo, el inconveniente radica en que la película que los rodea parece estar dirigida por otro realizador, uno que no fue informado de que, al mismo tiempo, los protagonistas estaban creando una comedia.