Pese a sus inevitables baches, la película funciona bastante bien. Presenta giros inteligentes y algunas sorpresas en la trama, aunque siempre existe un riesgo latente.
Simpática y brutal, es una comedia negra que ofrece grandes momentos. Original y curiosa, destaca por su simpatía, pero también presenta una oscuridad profunda.
La impresión que deja LA CABAÑA DEL TERROR es la de ser una película muchísimo más ingeniosa, creativa y radical que lo que propone últimamente el cada vez más codificado género.
'Beau is Afraid' es una película despojada, similar a su protagonista. En sus primeros 30-40 minutos se revela en su totalidad y luego continúa expandiendo ese concepto, como una bola de nieve que crece sin cesar.
Lo que lo diferencia de las películas de su colega de 'Dogtooth' es una mirada menos cruel, que no busca el impacto sino entender cómo esos eventos afectan emocionalmente a las personas.
Se puede apreciar, además de las extravagantes soluciones prácticas que propone Fielder para este «juego de la vida», un espacio en donde el humor más absurdo convive con momentos humanos, emotivos y sinceros.
Los guionistas y directores de los distintos episodios poseen, afortunadamente, la capacidad y la astucia para evitar la denominada «pornomiseria». Es una serie esencial para comprender que los abusos emocionales pueden no mostrar heridas visibles.
Trier no evade algunas fórmulas tradicionales. Sin embargo, lo que lo diferencia son los instantes que buscan ser poéticos, así como ciertos detalles visuales interesantes y una perspectiva más abierta sobre ciertos temas.
Es una defensa y celebración de esos «hombres y mujeres comunes» que, más allá de banderías políticas, hacen uso de su inteligencia, su capacidad y su fortaleza para sacar provecho de un sistema.
Es una película frágil y menor, incluso dentro de la variada filmografía de Soderbergh. Esta vez no logró un resultado del todo satisfactorio, por lo que habrá que ver qué sorpresas nos depara en su próximo trabajo.
El director narra la historia en un tono que fluctúa entre lo humorístico y lo dramático, creando un ambiente cada vez más denso y oscuro a medida que avanza el tiempo, respaldado por dos destacadas actuaciones de las protagonistas.
Es interesante que una película latinoamericana aborde un tema social desde una perspectiva que se aleja del realismo clásico, sin convertirse completamente en un drama convencional.
El problema de 'Habitación 212' es que luego de planteada la potencialmente ingeniosa situación, la construcción narrativa se vuelve forzada y caprichosa.