Es entretenida, pero en esencia no es más que una provocación vacía, una comedia elegante y desmedida que carece de sustancia en lo que respecta al mundo que retrata.
Fishback enfrenta el desafío de transformar a un personaje que inicialmente resulta incómodo y odioso en alguien que el público pueda seguir y, sobre todo, tolerar. Todo lo logra con maestría, permitiendo que los espectadores no solo justifiquen, sino que también comprendan su perspectiva.
Una película amable y ligera, con un leve toque de tensión y misterio, pero en última instancia, resulta bastante intrascendente. Se asemeja a lo que ha estado produciendo Allen a lo largo de este siglo.
Es una película ambiciosa y extraña que no siempre logra su objetivo. Su temática oscura a menudo evita que los elementos cómicos sean efectivos, además de mostrar cierta indecisión sobre cuál es la historia principal que desea narrar.
Pocas series logran mantener su calidad a lo largo de tres temporadas sin caer, o casi nunca, en un bache creativo. 'Slow Horses' es un ejemplo notable de esto.
La película bordea peligrosamente con el racismo y la xenofobia. El realizador tiene la habilidad suficiente como para que cada uno pueda interpretar lo que sucede a su manera, pero, por momentos Seidl toma decisiones que son un tanto incomprensibles.
Una experiencia bastante desagradable en la que no asoma ni por un segundo algo parecido a la empatía. Peor. Cuando da la impresión que algo parecido a eso llegará, será aplastada por otra cruel broma del destino. Bah, del guión.
En los pocos momentos en que la película se toma un respiro, Dupieux abre la narrativa y, por breves instantes, se aleja de su impulso por encadenar gag tras gag, para observar a estas dos parejas desde una perspectiva más distanciada.
La clave de 'Nobody' radica en la actuación de Odenkirk, quien logra evitar que la película caiga en el ridículo total y mantiene una lógica interna precisa. Su habilidad para transmitir emociones incluso mostrando una expresión seria a lo largo de toda la película permite que el público encuentre momentos de risa.
'Bad Luck Banging...' va construyendo, de manera lúdica pero sin dejar de ser incisiva, una pintura un tanto desesperante de una sociedad con las prioridades trastocadas.
Se trata de una de esas tramas perfectas para esos tratos existencialistas literarios, y Sinko logra llevarlo muy bien a través de sus quizás un tanto extensos 106 minutos.
Ingeniosa y muy divertida comedia. Se trata de una película con un guión tan redondo que uno imagina que varios estudios querrán hacer un remake en Estados Unidos.
Más compleja de lo que parece en un principio 'Black Bear' habla sobre cuestiones de género, sobre el proceso creativo, sobre los roles en las parejas y sobre el deseo, todo dentro de una historia que logra, a la vez, volverse cada vez más compleja y ambiciosa.