Lo primero que impresiona de Saturday Fiction es su belleza y elegancia formal. Es un trabajo digno de un realizador cuya carrera abarca más de diez films en un recorrido de 25 años de constante esfuerzo.
La historia es tan apasionante y las imágenes tan sorprendentes que esos problemas que suelen caracterizar a los documentales norteamericanos son más tolerables que lo usual.
A pesar de que 'Black Box Diaries' presenta una estructura de diario personal en su narrativa, en el fondo se erige como un testimonio que se dirige a toda la sociedad.
A pesar de las dificultades dramáticas y narrativas por la falta de ciertas imágenes, el uso de voces de actores y locutores para recrear algunos hechos, este documental logra ser bastante contundente.
'Sugarcane' se convierte en una experiencia tan conmovedora como desoladora. La intensidad de la historia aumentan considerablemente cuando los personajes intentan hablar y se rompen al rememorar recuerdos que los lastiman profundamente.
Sean Wang logra retratar de manera efectiva una época reciente, pero lo suficientemente lejana como para apreciar las diferencias. Pese a sus constantes tropiezos, Wang consigue generar empatía con el protagonista.
Esta narrativa sobre el conflicto entre los anhelos individuales y las responsabilidades familiares, aunque no alcanza el nivel de maestría y el dominio en la dirección de su célebre creador, se sitúa claramente en la línea del renombrado director japonés.
Funciona como un catalizador que evoca recuerdos de la infancia y despierta emociones al explorar un aspecto de la "cocina" que pertenece al inconsciente colectivo de diversas generaciones en todo el mundo.
Es un compendio de convenciones –por no decir clichés– de los dramas románticos en exóticos parajes turísticos. Un pasatiempo bastante banal que podría haber ganado mucho si se hubiera tratado con más franqueza, frescura o verdad.
La película se presenta como un drama intenso y realista. Es cierto que la metáfora puede transmitir mejor su mensaje en las páginas del libro que en la adaptación cinematográfica, pero esto no opaca la fuerza de la narración, la cual se ve potenciada por la interpretación de Saoirse Ronan.