Un relato extraño, que pasa de lo calmo a lo indescifrable y de lo cálido a lo perturbador sin que casi nos demos cuenta de las transiciones. El final me intriga, pero no me convence del todo.
No alcanzará la belleza visual de los recuerdos de Fellini, Kurosawa o Bergman, pero es innegablemente un Ferrara en su máxima expresión. Sin embargo, se puede señalar una cierta autocompasión que podría resultar algo arrogante.
Es la clase de películas que consiguen impactar a los jurados de los más exigentes festivales y al público por igual, algo muy poco habitual, al menos en los últimos años.
'Carry-On' resulta ser una película bastante entretenida a pesar de su evidente falta de lógica y verosimilitud. Esto se debe en gran medida al trabajo del siempre competente Collet-Serra.
No es un descubrimiento ni una gran película, pero dentro de un género bastante trillado como la comedia familiar navideña, Green, Stiller, Cardellini y los niños Janson nos sacan un par de sonrisas y alguna que otra lágrima.
Recupera, de forma poética y visual, las duras vivencias de Sonja Vujanović, una activista que vivió en los campos de concentración durante el nazismo. La realizadora logra plasmar una profunda oscuridad poética en su obra.
Lo destacado de la película no radica en sus efectos digitales, que son bastante convencionales. Lo verdaderamente atractivo de la saga es su capacidad para enfrentar una amenaza que permanece oculta.
La apertura de 'Bastardos sin gloria' es tan impresionante que la película cobra vida y se mantiene gracias a ella. Me parece que sin esta secuencia, o sin su excepcional realización, la historia que se desarrolla a continuación perdería gran parte de su significado.
Es una película que aborda el horror de la segunda guerra, la destrucción de la infancia y la pérdida de la inocencia. Al mismo tiempo, es una exploración visualmente hermosa y ambiciosa de lo que nos define como humanos.
La película no logra un buen desarrollo y, a pesar de su corta duración, se siente interminable. Carece de tensión en todos los aspectos y sus personajes no logran captar el interés del espectador.
Un policial con toques dramáticos que habría tenido un mejor desempeño si se equilibraran ambos géneros. A pesar de esto, 'Knox Goes Away' mantiene la tensión hasta el final y añade una dosis de emoción al conjunto.
Es una película que, aunque no innova en el género y se siente como un homenaje a éxitos pasados, lo ejecuta de manera efectiva. Su guion es ingenioso y logra construir personajes con los que, al final, se consigue establecer una conexión emocional.