Lo que comienza como una secuela que se pregunta por su propósito, se transforma en algo similar a lo que intenta criticar. Esta ingeniosa, aunque en última instancia repetitiva, continuación de la saga que se inició en 1999 decepciona al espectador.
Jude juega con las convenciones y expectativas de las diferentes etapas de la vida, creando una representación tanto divertida como impactante de los juguetes. Es una especie de relato para adultos desilusionados que recuerda a 'Toy Story', pero con una perspectiva más cruda.
Una telenovela pop repleta de clichés y melodramas exagerados que carecen de credibilidad. La chispa que tuvo en su primera temporada se transforma en una profunda decepción.
A pesar de sus fallos, se convierte en un reflejo del espíritu curioso y algo desorientado que sienten los descendientes de inmigrantes judíos en Argentina al intentar comprender y conectar con las vivencias de nuestros padres y abuelos.
Es una producción audiovisual que, a pesar de seguir un camino predecible en su forma y en el desarrollo de la historia de la banda, se destaca por su efectividad.
El estilo de la película no destaca por su originalidad, pero 'Dinner in America' presenta un tono más incisivo, rebelde y hasta punk en comparación con las comedias convencionales.
Logra convertirse en la versión cinematográfica de una excelente canción pop. Quizás no sea una obra maestra del género, pero podría igualmente llegar a las rondas finales de la competencia a la mejor comedia de los últimos tiempos.
Esta miniserie británica, sin pretender ser un hito en el thriller policíaco, logra destacarse como una de las mejores del género, incluso sin haber sido exhibida en cines.
La singularidad de su producción es lo que hace que 'Okupas' siga siendo relevante. Destaca por la fuerza y la intensidad en su presentación, así como por su impresionante narrativa y giros sorprendentes típicos del cine negro.
El filme sigue las estructuras narrativas típicas del género. La principal variación consiste en heroínas y villanos que intercambian roles, pero en esencia, se mantiene fiel al modelo cinematográfico establecido.
Se percibe que se ha desaprovechado una película que podría haber sido valiosa, una de esas que a veces logran abrirse camino en el cine comercial de Hollywood, pero que se ha visto forzada a sucumbir ante las exigencias de efectos especiales excesivos. Es una pena.
El filme presenta una fórmula parecida a la de su predecesor, aunque la novedad ha desaparecido y los momentos de tensión se han hecho más predecibles.