Una crítica a la perspectiva de Hollywood sobre el Tercer Mundo, presentándose con un estilo loco y particular. Es una obra singular y fascinante de una etapa ya desaparecida del cine estadounidense.
Es la clase de películas que consiguen impactar a los jurados de los más exigentes festivales y al público por igual, algo muy poco habitual, al menos en los últimos años.
'Carry-On' resulta ser una película bastante entretenida a pesar de su evidente falta de lógica y verosimilitud. Esto se debe en gran medida al trabajo del siempre competente Collet-Serra.
Recupera, de forma poética y visual, las duras vivencias de Sonja Vujanović, una activista que vivió en los campos de concentración durante el nazismo. La realizadora logra plasmar una profunda oscuridad poética en su obra.
La apertura de 'Bastardos sin gloria' es tan impresionante que la película cobra vida y se mantiene gracias a ella. Me parece que sin esta secuencia, o sin su excepcional realización, la historia que se desarrolla a continuación perdería gran parte de su significado.
Un policial con toques dramáticos que habría tenido un mejor desempeño si se equilibraran ambos géneros. A pesar de esto, 'Knox Goes Away' mantiene la tensión hasta el final y añade una dosis de emoción al conjunto.
Es una película que, aunque no innova en el género y se siente como un homenaje a éxitos pasados, lo ejecuta de manera efectiva. Su guion es ingenioso y logra construir personajes con los que, al final, se consigue establecer una conexión emocional.
El trabajo conjunto de Neil Druckmann y Craig Mazin ha dado lugar a una serie rica, intricada y llena de matices. Se distingue por su exploración de la condición humana, los momentos de grandeza y una narrativa épica que atrapa al espectador.
La película retrata de manera impactante el desorden del gobierno de Trump, mostrando un panorama en el que reina la confusión y la falta de dirección.
Con sutileza y fuerza, utilizando planos prolongados, actuaciones contenidas, melodías nostálgicas y numerosos silencios, Nikou aborda la amnesia tanto personal como colectiva, explorando el sufrimiento, el olvido y el trauma potencial.
Nelson y Duvall elevan sus obras a un nivel superior, convirtiéndolas en una forma de poesía antigua y digna que evoca la esencia de la tradición norteamericana.
Nada nuevo en términos cinematográficos ni tampoco, sinceramente, en términos de actualización de géneros y roles, pero es un film que igualmente logra generar sus momentos emotivos.
Es una película que involucra al espectador en una investigación policial, moral, social y estética que será imposible de olvidar. Más que un film, es una clase de cine de 143 minutos.