Logra convertirse en la versión cinematográfica de una excelente canción pop. Quizás no sea una obra maestra del género, pero podría igualmente llegar a las rondas finales de la competencia a la mejor comedia de los últimos tiempos.
La historia se enfoca en la conexión entre un pianista veterano que enfrenta una crisis y una joven periodista interesada en entrevistarlo, creando un drama meticulosamente elaborado y sofisticado en el contexto de la música clásica.
Un homenaje formalmente impecable a los clásicos de la Era Dorada de Hollywood es lo mejor que tiene para ofrecer. Lamentablemente, no está a la altura de sus referentes a la hora de narrar una historia sensible, coherente.
Frustrante, floja, perezosa, repetitiva. Son siete episodios que uno ve pensando que en algún momento irán estableciendo un ritmo, una lógica, pero nada de eso sucede. Se vuelve cada vez más absurda y caprichosa.
Con referencias a Lovecraft y conceptos familiares de películas recientes, 'In The Earth' transita de manera algo torpe por las profundidades de la jungla y el género, lo que resalta su producción relativamente limitada.
Lo que comienza como una secuela que se pregunta por su propósito, se transforma en algo similar a lo que intenta criticar. Esta ingeniosa, aunque en última instancia repetitiva, continuación de la saga que se inició en 1999 decepciona al espectador.
El verdadero brillo de esta película no radica en la elección del mono, el guion o la historia, sino en la manera en que está contada. Lo que la hace vibrante y transmite una alegría especial es la esencia misma del lenguaje cinematográfico.
Una telenovela pop repleta de clichés y melodramas exagerados que carecen de credibilidad. La chispa que tuvo en su primera temporada se transforma en una profunda decepción.
A pesar de sus fallos, se convierte en un reflejo del espíritu curioso y algo desorientado que sienten los descendientes de inmigrantes judíos en Argentina al intentar comprender y conectar con las vivencias de nuestros padres y abuelos.
Es un filme que pasa desapercibido. Combina dos tramas de forma poco natural, presenta algunas reflexiones interesantes sobre el futuro de la cultura pop, pero no logra desarrollarlas plenamente.
Funciona muy bien en esa zona en la que la fantasía y la realidad conviven, haciendo que la música sea también ese lazo que puede unir esos dos espacios en apariencia muy diferentes entre sí.