'L'Amour fou' refleja la transición de Rivette hacia un enfoque que definiría su obra posterior, estableciendo una revolución estilística personal que regresaba a las raíces casi documentales del cine, capturando experiencias de vida.
Logra convertirse en la versión cinematográfica de una excelente canción pop. Quizás no sea una obra maestra del género, pero podría igualmente llegar a las rondas finales de la competencia a la mejor comedia de los últimos tiempos.
Es un filme que pasa desapercibido. Combina dos tramas de forma poco natural, presenta algunas reflexiones interesantes sobre el futuro de la cultura pop, pero no logra desarrollarlas plenamente.
Funciona muy bien en esa zona en la que la fantasía y la realidad conviven, haciendo que la música sea también ese lazo que puede unir esos dos espacios en apariencia muy diferentes entre sí.
La imagen granulosa en 16mm contribuye a otorgar al cortometraje una atmósfera casi espectral, evocando melodías y sonidos propios de fantasmas que habitan en un limbo ajeno a la realidad.
Un relato extraño, que pasa de lo calmo a lo indescifrable y de lo cálido a lo perturbador sin que casi nos demos cuenta de las transiciones. El final me intriga, pero no me convence del todo.
No alcanzará la belleza visual de los recuerdos de Fellini, Kurosawa o Bergman, pero es innegablemente un Ferrara en su máxima expresión. Sin embargo, se puede señalar una cierta autocompasión que podría resultar algo arrogante.
Es la clase de películas que consiguen impactar a los jurados de los más exigentes festivales y al público por igual, algo muy poco habitual, al menos en los últimos años.
Recupera, de forma poética y visual, las duras vivencias de Sonja Vujanović, una activista que vivió en los campos de concentración durante el nazismo. La realizadora logra plasmar una profunda oscuridad poética en su obra.
Asume todos los clichés del género. Además, cuando narra cinematográficamente, demuestra tener más ideas sobre cómo hacerlo que muchos cineastas que son más reflexivos.
Es una película que aborda el horror de la segunda guerra, la destrucción de la infancia y la pérdida de la inocencia. Al mismo tiempo, es una exploración visualmente hermosa y ambiciosa de lo que nos define como humanos.
Un policial con toques dramáticos que habría tenido un mejor desempeño si se equilibraran ambos géneros. A pesar de esto, 'Knox Goes Away' mantiene la tensión hasta el final y añade una dosis de emoción al conjunto.
Es una película que, aunque no innova en el género y se siente como un homenaje a éxitos pasados, lo ejecuta de manera efectiva. Su guion es ingenioso y logra construir personajes con los que, al final, se consigue establecer una conexión emocional.