Se busca ser significativo y apremiante, pero esa urgencia a menudo se traduce en una violencia superficial y oportunista. Las elecciones de Ly son cuestionables y eso afecta considerablemente los otros aciertos de la película.
'The Order' es un thriller intenso y astuto que se presenta como un western contemporáneo, empleando elementos tradicionales de ambos géneros. Esta película destaca por su enfoque claro y su narrativa compacta, lo que demuestra la habilidad de este talentoso director australiano.
El director de 'Scarface' muestra destellos de talento en este thriller sobre ataques terroristas en Europa, aunque no logra elevarlo a la categoría de gran película. Sin embargo, hay un par de escenas de suspenso que cumplen con las expectativas generadas por cada nuevo trabajo del cineasta.
Con su distintivo sentido del humor británico y un ingenio visual sobresaliente, esta nueva entrega de la saga se mantiene como una de las mejores propuestas de Aardman, equilibrando la nostalgia con elementos contemporáneos de manera efectiva.
Este film noir, con un giro inesperado, no logra captar ni sorprender al espectador. Matthew McConaughey y Anne Hathaway, en papeles subutilizados, parecen estar en una especie de parodia de un thriller.
'Paint' se presenta como una película llena de buenas intenciones, pero no logra transmitir su mensaje de manera efectiva. A pesar de sus ideas interesantes, se siente como una ópera prima que enfrenta diversos retos para resonar con el público.
No es sutil ni sugerente, sino que se presenta de forma grandilocuente y evidente. Sin embargo, es verdad que el cine de la India que resulta más accesible a menudo siguen esta misma línea.
Es una celebración de la resiliencia frente a enormes desafíos. Esta ambiciosa, íntima y controvertida película se presenta como un testimonio directo y poético de una lucha que fue, es y siempre será la misma.
Muy elocuente corto. La experiencia proporciona un marco para comprender y examinar las divergencias entre el compromiso en el cine y la posibilidad de hacerlo en la vida real.
Fuqua es una excelente opción como director, debido a su estilo dinámico y enérgico, que resulta perfecto para las restricciones de espacio que presenta esta propuesta.
En el universo de Lynch, la lucha entre el Bien y el Mal favorece a este último, y aunque la intención de restablecer un equilibrio es noble, a menudo resulta infructuosa. No obstante, Lynch culmina esta serie de manera inigualable y sorprendente.
Regresa sin cambiar demasiado la fórmula, generando en algunos espectadores una mezcla de afecto y nostalgia. Sin embargo, carece de suficiente contenido para sostenerse más allá de los recuerdos de épocas pasadas.