Es un original y efectivo acercamiento a un caso criminal de resolución en apariencia sencilla pero que se va complicando hasta revelar un complejo y “lynchiano” universo plagada de oscuros y siniestros personajes.
La singularidad de su producción es lo que hace que 'Okupas' siga siendo relevante. Destaca por la fuerza y la intensidad en su presentación, así como por su impresionante narrativa y giros sorprendentes típicos del cine negro.
'Inmaculada' se asemeja más a 'El bebé de Rosemary' que a muchas franquicias de terror religioso repletas de mitologías y eventos inusuales; la película se fundamenta en el misterio y el suspenso que logra generar.
El filme sigue las estructuras narrativas típicas del género. La principal variación consiste en heroínas y villanos que intercambian roles, pero en esencia, se mantiene fiel al modelo cinematográfico establecido.
Resolviendo las previsibles escenas con economía y efectividad aunque no demasiado brillo ni ingenio, 'Trol' cumple con la tarea que se propone: hacer muy correctamente una película de Hollywood fuera de Hollywood.
Se percibe que se ha desaprovechado una película que podría haber sido valiosa, una de esas que a veces logran abrirse camino en el cine comercial de Hollywood, pero que se ha visto forzada a sucumbir ante las exigencias de efectos especiales excesivos. Es una pena.
El filme presenta una fórmula parecida a la de su predecesor, aunque la novedad ha desaparecido y los momentos de tensión se han hecho más predecibles.
El verdadero brillo de esta película no radica en la elección del mono, el guion o la historia, sino en la manera en que está contada. Lo que la hace vibrante y transmite una alegría especial es la esencia misma del lenguaje cinematográfico.
Bajo su apariencia de musical de hip-hop, la trama ofrece una crítica dura sobre los medios y las autoridades en su intento por alcanzar una forma de independencia que nunca se concreta.
Si bien es teatral en su concepción profunda, logra sumar algunos elementos cinematográficos, una historia fuerte y conmovedora. Y en la película se lucen sus tres actores principales.
Una telenovela pop repleta de clichés y melodramas exagerados que carecen de credibilidad. La chispa que tuvo en su primera temporada se transforma en una profunda decepción.
A pesar de sus fallos, se convierte en un reflejo del espíritu curioso y algo desorientado que sienten los descendientes de inmigrantes judíos en Argentina al intentar comprender y conectar con las vivencias de nuestros padres y abuelos.
El filme enfrenta ciertos problemas. Su estilo se asemeja al de un film de tesis, con un enfoque poético que combina viñetas visuales y extensas escenas dramáticas, lo que a veces prioriza la forma sobre el contenido, resultando en momentos que no logran conectar del todo.
Es un relato tierno y angusto, pero encantador que ofrece la película. Nunca se aborda con patetismo ni condescendencia, a pesar de que ciertas situaciones y obsesiones personales podrían dar esa impresión.
Es una producción audiovisual que, a pesar de seguir un camino predecible en su forma y en el desarrollo de la historia de la banda, se destaca por su efectividad.