La película cae en una narrativa predecible y repleta de ideas erróneas, presentando el trauma casi como una forma de locura. Además, no ofrece un análisis crítico sobre la vida de una pareja privilegiada.
Un retrato conmovedor sobre la imposibilidad de pertenecer. Una película encantadora que resalta la fuerza femenina sin caer en la glorificación de la maternidad.
La película presenta una vez más la idea de que el fracaso en la monogamia en Francia no es considerado una tragedia. Sin embargo, no logra profundizar más allá de este cliché recurrente.
Una familia se desmorona cuando la madre decide no asumir en solitario las responsabilidades del hogar. La película revela un profundo interés en la violencia que puede surgir en la intimidad del entorno familiar.
En 2018 resulta complicado diferenciar entre un artista subversivo y uno que sigue las normas políticas. Lamentablemente, 'The Misandrists' presenta a LaBruce en una faceta más alineada con lo políticamente correcto.