A pesar de las diferencias superficiales, con su sexualidad contemporánea, su abrupta comedia y sus elaborados escenarios, parece un trabajo post-Bridgerton.
Para cualquiera que haya pasado por la agonía de salir del armario o que haya perdido a un ser querido a causa del VIH, la serie resultará especialmente conmovedora.
Gracias a Attenborough, así como a los talentosos productores, operadores de cámara, editores, guías y al resto del equipo con el que ha colaborado, tenemos una visión clara de lo que estamos perdiendo.
A pesar de tener un elenco talentoso, no queda del todo claro cómo la serie logrará mantener nuestro interés sin caer en los estereotipos de una telenovela.
[Crítica 2ª temporada]: Busca constantemente soluciones fáciles, ya sea al no molestarse en grabar escenas rurales fuera de Londres o al emplear palabrotas donde deberían estar los chistes graciosos.
El primer episodio de la sexta temporada de 'Line of Duty' retoma lo que la serie hace excelentemente. Su habilidad para no guiar al espectador es uno de los grandes secretos de su éxito.
Es sorprendente que la ambientación contemporánea distancie el lenguaje de Shakespeare en lugar de hacerlo más cautivador. La obra resulta más efectiva en los momentos de silencio.