Presenta verdades ocultas sobre las atrocidades coloniales, utilizando su austera dirección y su paleta de colores tostados por el sol para situarnos firmemente en medio de los horrores provocados por el hombre.
A través de sus vibrantes secuencias de animación y sus divertidas aventuras superpoderosas, esta película familiar aborda la batalla más importante de todas: la paternidad.
Es decente, pero no puede competir con los grandes del terror juvenil. Aunque tiene cualidades que la redimen, como su intriga central, sus sustos trillados y sus personajes originalmente arquetípicos resultan demasiado prefabricados.
A través de su complejo reparto y sus apasionantes cortes de animación, ofrece una conmovedora historia sobre la lucha contra los monstruos del pasado por un futuro mejor.