Las actuaciones son emotivas, aunque conectar con Taeko o Jiro puede ser complicado. Con el avance de la película, Fukada amplía la distancia entre ambos, tanto en el plano físico como en el emocional.
Es una lástima que Lessin y Pildes no nos revelen lo que hicieron estas extraordinarias mujeres tras el fin del colectivo. Sin embargo, medio siglo después, todavía muestran pasión, elocuencia, atención y una feroz determinación.