Sudeikis asumió este papel con la intención de demostrar su capacidad dramática, y ha logrado hacerlo con éxito. No obstante, no logra presentar un argumento sólido que respalde el valor de la película misma.
No hay ni una palabra de más ni una imagen desperdiciada en los 92 minutos de duración. Hay que decir que no es una película fácil de ver, ni mucho menos. Pero sería justo decir que es reveladora.
Las actuaciones son emotivas, aunque conectar con Taeko o Jiro puede ser complicado. Con el avance de la película, Fukada amplía la distancia entre ambos, tanto en el plano físico como en el emocional.
Es una lástima que Lessin y Pildes no nos revelen lo que hicieron estas extraordinarias mujeres tras el fin del colectivo. Sin embargo, medio siglo después, todavía muestran pasión, elocuencia, atención y una feroz determinación.