Un melodrama que resulta ser emocionalmente inconsistente. Marion Cotillard y Melvil Poupaud, interpretando a una hermana y a un hermano, exponen sus conflictos familiares, aunque parece que a la audiencia no le afecta en absoluto.
La mirada respetuosa de Savona se une a la animación de Simone Massi, creando una conexión notable. La poderosa fuerza visual de Massi se entrelaza suavemente con las imágenes de Savona.
Funciona como un tablero de mesa con pocas fichas movidas. El uso del sonido y de la música, así como los primeros planos de sus intérpretes, crean una experiencia que se vive intensamente, resultando en una cautivadora película de suspense psicológico.