Ciertamente, las interpretaciones no provocan mucha emoción. A excepción del señor Dupontel, cuyas sombras de remordimiento añaden el único sentimiento a la intensidad mórbida de la película, nadie logra crear un personaje. Por ello, 'Irreversible' es, en última instancia, una obra olvidable.
Da la impresión de ser un producto corporativo indiferente. Anticipar las bromas no resulta positivo, y en esta película se alargan innecesariamente, al igual que las escenas.
Tiene algunas secuencias bien diseñadas, pero como va dirigida a una audiencia juvenil, quizá sea como comerse un plato de brócoli para encontrarte gominolas de postre.
'Ratcatcher', el brillante debut como directora de Lynne Ramsay, es una magnífica mezcla de belleza y miseria, repleta de imágenes que se repetirán en tu cabeza durante semanas.
Quieres que la película funcione, aunque rápidamente se ve que no lo consigue, sucumbiendo ante la necesidad de divagar por la mente de su protagonista atormentado.
Te arrastra porque Gans está ansioso por agradar y pone muchas cosas sobre la mesa; pero acaba cayendo por el peso de todos sus elementos de género y finalmente se desmorona.
Despiadada y entretenida cuando se parodia a sí misma y a las convenciones del género que ayudó a resucitar, se desluce cuando se instala en la mecánica oxidada de las películas de 'Scream'.