Una de las grandes conquistas formales de la televisión española, además de ser una prueba de depuración estilística que refleja el profundo conocimiento que Urbizu tiene del lenguaje audiovisual.
El incremento en el presupuesto se ha utilizado para llenar la película de explicaciones innecesarias, perdiendo la esencia críptica que la hacía especial. El resultado es una obra que no aporta nada nuevo, e incluso es inferior a lo que ya conocíamos.
La película es tan impredecible como sus personajes, presentando secuencias que parecen innecesarias y que alargan una exploración entrañable sobre la soledad y el envejecimiento.
Mike Leigh transforma las normas de la comedia de situación en una de las más destacadas películas de la sección oficial del festival de San Sebastián 2024.
La película ofrece una clara advertencia en lugar de un verdadero reto intelectual. Aunque su narración es algo torpe, logra brillar cuando se aparta de los diálogos y permite que las imágenes hablen por sí mismas, llenándonos de significados.