Mike Leigh transforma las normas de la comedia de situación en una de las más destacadas películas de la sección oficial del festival de San Sebastián 2024.
La película ofrece una clara advertencia en lugar de un verdadero reto intelectual. Aunque su narración es algo torpe, logra brillar cuando se aparta de los diálogos y permite que las imágenes hablen por sí mismas, llenándonos de significados.