"Hello, My Name Is Doris" refleja de manera efectiva la brutal dualidad de una sociedad que menosprecia a los ancianos. A pesar de algunos clichés, la película se destaca por la labor vibrante y experta de Field.
La segunda película de Leon destaca más en términos de entretenimiento, mostrando una energía lúdica que refleja un narrador maduro en sintonía con su contenido.
Al centrarse en un hombre común, Abu-Assad logra que la existencia agobiante de 'Omar' se sienta más próxima, subrayando sus sufrimientos con un miedo evidente.
El atractivo de los viajes espaciales cautiva a los espectadores de todas las edades y géneros, y este viaje agridulce logra ser verdaderamente reconfortante.
'Blood Father' no es una gran obra cinematográfica, pero logra evocar algunas de las actitudes rudas de Gibson en 'Mad Max'. No se considera una redención, sino más bien un intento errático de redirigir su carrera.
El suspense se presenta de manera intermitente, pero 'A Single Shot' logra mantener un dominio constante sobre la tristeza y la degradación del entorno.
Es básicamente un puñado de vulgares amenazas y de estallidos de violencia, sustituyendo sustancia por ira hasta que los créditos traen consigo un poco de paz a la pantalla.
'Like Me' introduce a una fascinante antiheroína retorcida, un personaje que refleja la complejidad de la era contemporánea, aunque no logra ofrecerle una dirección clara en su historia.
Haneke sabe cómo dar forma a la maldad a través de un entramado de posibilidades sonoras, alternando entre monólogos hipnóticos sobre el dolor y giros retorcidos que bordean la comedia negra.
Una historia encantadora que se torna en una conspiración oscura. 'Three Identical Strangers' logra resumir de manera efectiva la historia de los hermanos para aquellos que no la conocían.
Trier presenta una película repleta de oportunidades convencionales, que él logra magistralmente transformar en una experiencia nueva con cada vuelta de trama.
La historia gira en torno a un personaje con cáncer y se transforma en un drama que resulta más predecible que conmovedor. La idea es poco original y carece de la autoconciencia necesaria para ser realmente entretenida.