'El buen amigo gigante' se sitúa dentro del universo de Spielberg, con sus características distintivas, aunque no alcanza la calidad de sus obras anteriores, que, a pesar de contar con un presupuesto menor, estaban repletas de ideas y emoción.
Esta película evoca una reacción emocional intensa, similar a la que se siente al atravesar un campo de cebollas frescas. A pesar de las situaciones previsibles que generan lágrimas, en su esencia, es una historia bien intencionada que merece cierto perdón por sus fallos.
Santiago Mitre, el director, demuestra un enfoque técnico sobresaliente. Su propuesta estética, que puede parecer ambigua, podría ser malinterpretada. En mi opinión, la película tenía el potencial para ser una obra maestra, pero se quedó atrapada en su propia ambición.
Tensión realista, profunda emoción y enfoques inesperados junto con un manejo del tiempo excepcional son algunos de los logros destacados de esta película.
Ese cine lento que ha elegido Fuguet se caracteriza por imágenes casi teatrales, con escasa iluminación y numerosos planos fijos, además de un uso limitado del lenguaje audiovisual. Esto afecta el impacto epifánico que suelen experimentar sus personajes. Se presenta más como un viaje literario que cinematográfico.
Con un enfoque humano y profesional asombroso, se cuentan acontecimientos con gran intensidad. En ciertos instantes, recuerda a la película 'Todos los hombres del Presidente'. Un trabajo verdaderamente admirable.
Ágil, inquietante y repleta de ideas, "Polisse" se destaca como una película inteligente y entretenida, sin caer en lo superficial ni en lo culpable, al abordar temáticas complejas de manera efectiva.
Mientras James Wan experimentaba con ángulos de cámara, ritmo y el estilo camp en las dos primeras entregas de "La noche del demonio", el director debutante Leigh Whannell se esfuerza por adoptar un enfoque más serio y académico en su narrativa.
Acción, elementos sociales y drama humano, son las piezas fundamentales que hacen funcionar esta obra en su versión de 2014. Aporta interesantes momentos y conceptos a la saga iniciada por Paul Verhoeven.
Esta secuela, al prescindir de Jason Statham, se siente como una repetición borrosa de las entregas anteriores, y el nuevo protagonista no logra transmitir el carisma necesario para cargar con el peso de la historia.
Sin caer en la sátira evidente, este profundo análisis de ideas de Moretti logra explorar los límites y cuestionamientos, totalmente justificables, de dicha temática.
Hecha con la sensibilidad de un mamut pisando huevos de codorniz, claro esto no es el mejor cine, pero por lo menos contiene los elementos para convertirse en un referente del cine bizarro y de culto por sus disparatadas ideas.
A pesar de las mejoras en esta versión de 'Knock Knock' de Roth en comparación con la original, el resultado final sigue siendo insatisfactorio y se percibe más como un experimento de producción para el cine nacional.
Lo que se muestra externamente es una fórmula predecible, respaldada por tres grandes actores. Sin embargo, en el trasfondo se encuentra una crítica al mercado y al capitalismo desmedido, algo que no es fácil de expresar.