Vibrante trabajo que hay que ver no tanto por su aporte histórico y patrimonial como por su estudio acerca de las consecuencias y dolores del exilio, las ausencias y las muertes. (...) un plausible y muy bien documentado retrato de la música, la historia y la tristeza chilena.
Se conecta desde la honestidad de un joven autor que merece todos los respetos como el señor Xavier Dolan: la nueva esperanza del cine visto como un arte real, vivo y visceral. Una gran película.
Este producto intenta capitalizar el fenómeno del 'porno sutil para mujeres maduras', pero carece de una propuesta artística. Su verdadero enfoque es un espíritu extremadamente conservador que pretende redimir a un pecador.
Esta película del joven director Jérôme Bonnell se aleja de los clichés del romance prohibido entre desconocidos, ofreciendo una narrativa melancólica y sutil, que se siente como una delicada anécdota que cobra fuerza a través de interpretaciones excepcionales.
Ursula Meier examina la descomposición de una familia de forma intensa, creando una película que transmite un terror realista y tangible. Es una obra de gran calidad y, ante todo, sumamente innovadora.
Ridley Scott presenta con maestría este descenso al inframundo creado por el debut cinematográfico del novelista Cormac McCarthy. La película explora el oscuro universo de los sicarios y la violencia extrema, ofreciendo una descripción minuciosa del funcionamiento de la industria del tráfico de drogas.
Esta producción danesa aborda la guerra en Afganistán sin caer en el patriotismo característico de Hollywood ni en la simplificación de buenos y malos. Es un estudio de personajes profundo y audaz, a pesar de su estética sutil.
Idea simple, impecablemente ejecutada por Burman, esta parábola del sentido de la felicidad funciona mejor en sus ratos cómicos que cuando se toma en serio.
La insistencia de Subiela en destacar líneas poéticas debilita la propuesta. El título "rey del kitsch bien hecho" que alguna vez le correspondió, no se ajusta a esta ocasión.
Kore-Eda presenta un melodrama inicialmente, pero pronto permite que las sutilezas que definen su estilo se apoderen de una dirección artística sutil, incisiva y profundamente conmovedora.
La química entre Fey y Poehler brilla con fuerza. Su interacción es el medio perfecto para observar el ingenio de dos de las creativas más talentosas de Hollywood en la actualidad.
A pesar de algunos detalles sin resolver, Ariadna Gil logra mantener el interés en este intenso thriller, logrando que el espectador permanezca atento hasta el desenlace.