Un director con un estilo visual formidable y maduro, un artista capaz de esculpir un aparente melodrama para darle una grandeza fílmica como pocas veces se puede ver. Una gran y fuerte película que no te suelta hasta su último segundo.
Una obra de Cronenberg que resulta más seca en comparación con su anterior etapa con Viggo Mortensen. Sin embargo, a pesar de su cierta pretensión intelectual, logra ofrecer una arriesgada y visionaria reflexión sobre nuestra realidad.
Resulta un viaje por la autopista de una triste nostalgia: un bello diaporama y una colección de imágenes que podrían ser recuerdos -de cualquier adulto- de una infancia perdida, pero inocente pese a todo.
Con una estética retro futurista más refinada que en la primera película, esta secuela no solo respeta el legado del filme original, sino que también expande una idea fundamental de la ciencia ficción: el futuro está más cerca de lo que pensamos.
Es un producto endeble, quizás un poco inferior a la primera entrega y, sin revelar spoilers, basta decir que el viaje de la heroína Katniss Everdeen cumple en el papel, pero no en la puesta en escena.
Esta continuación elimina elementos celestiales en busca de una comprensión más terrenal y acorde con el formato televisivo. La fórmula funciona bien, lo que podría atribuirse a la experiencia del director, el televisivo Stefano Sollima.
Sin desmerecer el cine de entretenimiento, se espera que una película así funcione como un sólido 'peso mosca' en su categoría. Debe ser un producto que realmente ofrezca esa diversión.
Esto es una franquicia y, como tal, hay artesanía y entretención a la altura. Sin duda, la más débil de la saga, pero aun así es una historia que se conserva fuerte.
Este es un excelente tour de force que se desarrolla en una única locación. La película se construye en torno al suspenso, con un guion excepcional y siempre innovador de Shyamalan.
Con destellos de un talento que puede crecer, lo mejor de Gordon–Levitt es su claridad: sabe qué contar y lo hace bien. Lo criticable: el tono exagerado de algunos personajes.
Una comedia que, a pesar de contar con una premisa divertida, no logra desarrollarse. Se queda atrapada en un enfoque superficial y carente de profundidad, sin ofrecer una narrativa que la sostenga.
Delicada puesta en escena, sin mayores artificios, 'Lady Macbeth' funciona como una operación exitosísima de cine arte, validado además por la entrega de una protagonista soberbia: la joven Florence Pugh.
El talento de Patty Jenkins es evidente en esta película, considerada una de las mejores en el género de superhéroes. 'Mujer Maravilla' logra equilibrar los efectos especiales sin excederse ni enredar la trama.
Gondry es un genio visual y un destacado director de videoclips, pero quizás su obra actual y esta película que es bella a la vista habría ganado mucho con un guión más sólido y un enfoque más claro, para que el contenido pudiera igualar la admiración que provoca su estética.
El director presenta una coreografía intensa de suspenso y drama, destacando el extraordinario talento de Philip Seymour Hoffman, quien encarna el papel de manera impecable.