'Cars 2' presenta un gran inconveniente relacionado con el personaje de Mate. La película introduce una filosofía que puede resultar peligrosamente eugenésica y ofrece un mensaje demasiado confuso.
Dhont vuelve a plasmar una experiencia queer adolescente con una innegable hipersensibilidad, pero también con el mismo gusto por llevar el conflicto dramático a una situación extrema que arranque lágrimas.
Amodeo captura con admirable naturalidad la confusión de la juventud en la era de las redes sociales, donde el vertiginoso flujo de imágenes es absorbente y efímero. El director logra integrar este fenómeno de manera sobresaliente en su narrativa.
Sí, se puede hacer humor con el Alzhéimer. Ripoll aborda la vivencia del Alzhéimer desde una perspectiva entre el humor desengrasante y el drama romántico un tanto azucarado.
Pone en evidencia su condición de quiero y no puedo, al situarse en unas peligrosas arenas movedizas entre el pastiche televisivo del género y la relectura esforzada de sus mitos fundacionales.
Un drama de belleza apabullante pero con menor carga de profundidad de la que aparenta, acaba ofreciendo un retrato muy limitado de un personaje tan apasionante.
Se encuentra entre lo mejor de la saga. Eficaz en su explotación del género y atractiva en su recreación del estilo de los sesenta, destaca sobre todo por otorgar densidad a sus protagonistas.
'Western' irregular, pero emotivo. Eastwood es consciente de su edad, pero también se mantiene firme. En 'Cry Macho', aunque de manera titubeante, busca esa oportunidad para encontrar, como anciano, su lugar en el mundo.
Un parque de atracciones del terror donde las situaciones de tensión se suceden de manera impecable, manteniendo a la audiencia adherida a sus asientos durante toda la hora.
Berg despliega la tensión de la película mediante un destacado manejo de los recursos del género. Dosifica los acontecimientos de manera efectiva, y 'The Owners' mantiene su contundencia sin concesiones hasta el final.
Se presenta más enriquecida que su antecesora, y los animadores muestran un notable despliegue creativo. Además, el protagonista cuenta con una mayor envergadura dramática.
'Moneyball' es al deporte lo que 'El ala oeste de la Casa Blanca' a la política, un retrato detallado de lo que sucede tras las escenas del juego. Aquí, el ritmo es impulsado por los intensos diálogos entre los gestores en lugar de las hazañas de los jugadores.
Ferguson dirige la película de manera similar a como un fiscal presentaría un caso criminal, lo que puede hacer que el espectador se sienta abrumado por el exceso de información. Sin embargo, es digno de destacar la cantidad y calidad de personas que logra entrevistar.
Una película atractiva de base que sin embargo se tambalea a la hora de desplegarse como narrativa. Su apuesta por un filme atmosférico choca con la progresiva acumulación de sustos fáciles.
Es David Lynch quien lleva a su máxima expresión la idea de Los Ángeles como contenedor del imaginario idealizado del cine y al mismo tiempo de su reverso siniestro en 'Mulholland Drive'.
Las cineastas presentan un imaginario distintivo, al que le añaden un inusual matiz de comedia absurda, evitando en todo momento el cinismo fácil y deshumanizador.