Un parque de atracciones del terror donde las situaciones de tensión se suceden de manera impecable, manteniendo a la audiencia adherida a sus asientos durante toda la hora.
Flojea a causa de un guion un tanto simplista en su voluntad aleccionadora. En cambio, el filme sabe mantener la tensión en torno al destino de McMillan.
Berg despliega la tensión de la película mediante un destacado manejo de los recursos del género. Dosifica los acontecimientos de manera efectiva, y 'The Owners' mantiene su contundencia sin concesiones hasta el final.
Se presenta más enriquecida que su antecesora, y los animadores muestran un notable despliegue creativo. Además, el protagonista cuenta con una mayor envergadura dramática.
El feminismo 'mainstream' se reduce a la repetición de eslóganes llamativos, lo que convierte a esta película en una oportunidad desaprovechada para ofrecer una auténtica comedia de acción donde el protagonismo femenino realmente marque la diferencia.
Nunca llega a destacar en un sentido cinematográfico, pero brilla en el despliegue de intérpretes. Con más convicción y brío que talento e innovación, Hood sirve un 'thriller' político de aires clásicos.
Pope nos sumerge en la aterradora experiencia del ataque, sin intentar representar lo ocurrido ese día. Su objetivo es acercar a la audiencia al horror que experimentaron las víctimas en el islote.
'Moneyball' es al deporte lo que 'El ala oeste de la Casa Blanca' a la política, un retrato detallado de lo que sucede tras las escenas del juego. Aquí, el ritmo es impulsado por los intensos diálogos entre los gestores en lugar de las hazañas de los jugadores.
Insólito 'biopic' que se acerca a la autora de 'La maldición de Hill House', difuminando las fronteras entre la experiencia real y el universo de ficción.
Ferguson dirige la película de manera similar a como un fiscal presentaría un caso criminal, lo que puede hacer que el espectador se sienta abrumado por el exceso de información. Sin embargo, es digno de destacar la cantidad y calidad de personas que logra entrevistar.
No es una mala película si dejas de lado quién la produce. Sin embargo, es decepcionante como un posible cambio de dirección por parte del estudio detrás de 'Mi amigo Totoro' y 'La princesa Mononoke'.
Una película atractiva de base que sin embargo se tambalea a la hora de desplegarse como narrativa. Su apuesta por un filme atmosférico choca con la progresiva acumulación de sustos fáciles.
Es David Lynch quien lleva a su máxima expresión la idea de Los Ángeles como contenedor del imaginario idealizado del cine y al mismo tiempo de su reverso siniestro en 'Mulholland Drive'.