Es David Lynch quien lleva a su máxima expresión la idea de Los Ángeles como contenedor del imaginario idealizado del cine y al mismo tiempo de su reverso siniestro en 'Mulholland Drive'.
Mánver otorga poderío a este perfil femenino tan invisibilizado, que a través de su interpretación se apodera de toda la película, mientras que Ortega defiende la pulsión vital recobrada de la mujer como un reencuentro feliz con ella misma.
Las cineastas presentan un imaginario distintivo, al que le añaden un inusual matiz de comedia absurda, evitando en todo momento el cinismo fácil y deshumanizador.
Es ante todo el retrato de una perfecta villana que se alinea de forma algo desactualizada con esos 'thrillers' adrenalínicos y cargados de humor negro del cambio de siglo. En su tramo final, pierde fuerza.
Acción espectacular, espías y sensibilidad se combinan de manera brillante en esta producción. Scarlett Johansson brilla en su papel, ofreciendo una interpretación convincente y elevando el filme como un destacado ejemplo de cine de superheroínas.
Hace aflorar constantemente esta vertiente más juguetona y lúdica, directamente infantil o juvenil; no resulta ni original ni sorprendente, pero ofrece las dosis básicas de entretenimiento.
Trapé se adentra en una experiencia íntima poco explorada: la angustia materna por la separación de un hijo. La actuación de Laia Costa encarna con fuerza el rol de madre, brindando una perspectiva realista y alejada de cualquier idealización.
Carece de cualquier rasgo extraordinario, original o significativo, se conforma sin complejos en ser una muestra tan digna como vista de cine de entretenimiento.
Un tríptico de relatos aparentemente independientes que, a través de su resonancia, elaboran un análisis sobre las fronteras de la representación indígena en el cine, un medio con un trasfondo colonial.
Eisenberg presenta una nueva perspectiva sobre la conexión de los judíos estadounidenses y la memoria del Holocausto en una comedia dramática excepcional.
Se inscribe en la rica tradición de destacados cineastas japoneses, reflejando la profunda angustia generacional que sienten los mayores a través de una narrativa sobria y repleta de humanidad.
'La red fantasma', más allá de ser un thriller de espías o un filme de realismo social, se presenta como una cautivadora narración sobre la obsesión, recordando a 'Vértigo (De entre los muertos)' de Hitchcock.
La película actúa como una comedia documental que explora la compleja relación entre el cine y los 'youtubers', capturando también el estrés de depender del apoyo de millones de seguidores.
Los creadores de esta comedia romántica intentan ofrecer una historia divertida y amena, pero fallan al mostrar lo desactualizadas que están las rutinas y los estereotipos en menos de diez años.
Explora los oscuros secretos característicos del cine de Ozon y la comedia negra de Chabrol, logrando ser más efectivo en su faceta de entretenimiento de calidad que en su intento de ofrecer un drama complejo.