Una de las mejores óperas primas del cine español reciente consagra a Greta Fernández como una de las grandes actrices de su generación. Funes y su coguionista, Marçal Cebrian, muestran una sorprendente madurez.
Un drama familiar ejemplar que evita los clichés, las soluciones simplistas y las tramas predecibles. Se asemeja más al estilo de Edward Yang que al de Mathieu Kassovitz.
La película actúa como una comedia documental que explora la compleja relación entre el cine y los 'youtubers', capturando también el estrés de depender del apoyo de millones de seguidores.
Los creadores de esta comedia romántica intentan ofrecer una historia divertida y amena, pero fallan al mostrar lo desactualizadas que están las rutinas y los estereotipos en menos de diez años.
Ubica la palabra en el centro, permitiéndonos disfrutar de cuatro actuaciones destacadas. Es una película que concede un valor casi sagrado al poder catártico del diálogo.
Explora los oscuros secretos característicos del cine de Ozon y la comedia negra de Chabrol, logrando ser más efectivo en su faceta de entretenimiento de calidad que en su intento de ofrecer un drama complejo.
A pesar de que en varias ocasiones parece haber un riesgo de idealización o de una promoción excesiva del DO Comté, el atractivo de la película prevalece.