La película ofrece una buena construcción de su universo, partiendo de un marco referencial claro. Sin embargo, el guión no explora de manera profunda algunos elementos oscuros que podrían haberse incorporado para enriquecer la historia de amor del protagonista.
Los diálogos son sombríos y cargados de gravedad, el protagonista carece del carisma necesario y la trama resulta compleja, lo que deriva en que la serie se convierta en prisionera de sus propias aspiraciones de grandeza.
La adaptación cinematográfica del cómic homónimo resulta ser una obra visualmente abrumadora, llena de ruido, que al intentar abarcar múltiples elementos, acaba no logrando consolidarse en ninguno.
El resultado es un recorrido apasionante que refleja el profundo amor de sus creadores y de quienes participan hacia Mafalda. Este documenta utiliza ese amor como una base sólida para la reflexión y el análisis.
'Butterfly Vision' es una película que, sin exagerar su mensaje, logra cautivar al espectador. Con una narrativa ingeniosa y referencias al contexto actual, consigue destacarse y atraer la atención que de otro modo podría haberle sido esquiva.
Un material de altísima valía testimonial, no solo por lo que muestra, sino también por el silencio y los temores de muchos ante la presencia de una cámara.
Funciona como un melodrama familiar femenino, casi como un exponente tardío del cine de Douglas Sirk, su resolución encamina a 'La cascada' hacia la pudorosa mesura que había sostenido hasta entonces.
El filme se aleja de respuestas evidentes y ofrece un recorrido intrigante y onírico, donde se plasman los deseos y temores más íntimos a través de la perspectiva inocente de un niño, dispuesto a descubrir lo inesperado.
Es sorprendente que una película que se centra en la verosimilitud presente dificultades para mantener su credibilidad narrativa. Se apoya más en la narración verbal que en las imágenes y peca al emplear excesivamente los saltos temporales y giros inesperados.
Christopher McQuarrie maneja el suspenso de forma magistral, otorgando un ritmo narrativo que evoca los thrillers en los que la identidad de los personajes siempre es incierta.
Jordan realiza un trabajo excepcional que, a pesar de ser único, cumple a la perfección. Sollima confía en su talento y le asigna el peso de una película de acción sin concesiones.
La película prioriza la espectacularidad sobre el desarrollo de la trama. La imaginería visual resalta más por la atención que le otorga Pearce que por su contribución a la narrativa. En esencia, todo se queda en una mera apariencia superficial.
No es una película particularmente inspirada, pero tampoco el desastre que tantos críticos anglosajones auguraban. Esta historia de mujeres de armas tomar pisa sobre terreno seguro y está narrada con buen pulso.