La parte final de la obra resulta predecible e implausible, arruinando las buenas intenciones del trabajo. Es una lástima que la directora no haya sabido mantener la frialdad narrativa hasta el final.
Karim Leklou da vida a una película impresionante y emocional de Arnaud y Jean-Marie Larrieu, que explora el intrincado viaje de una paternidad difícil.
Bonello presenta una obra maestra que, a pesar de su apariencia sencilla, es intensamente enigmática. Su enfoque borra las líneas que separan las épocas y los mundos.
'Olga' captura, con un excelente sentido de la atmósfera, las paradojas de los adolescentes que perfeccionan el control total de sus emociones, incluso cuando están hirviendo por dentro.
Un retrato fascinante que se enriquece a través de una historia deportiva presentada de manera sencilla, pero que adquiere una complejidad y originalidad notables gracias a su montaje y la selección musical.
Thomas Cailley consigue con maestría realizar una película audaz, que combina elementos fantásticos y la realidad contemporánea, resultando en una obra fascinante que se asemeja a una parábola.
Mezcla perfecta de película carcelaria, película policíaca, retrato de una mujer y profunda inmersión en la sociedad corsa, Stéphane Demoustier entrega un excelente largometraje llevado por la brillante Hafsia Herzi.
Patricia Mazuy presenta la inusual conexión entre dos mujeres de orígenes socioeconómicos dispares, con actuaciones sobresalientes de Isabelle Huppert y Hafsia Herzi.
Mouret logra una excelente nueva fórmula para entender la complicada naturaleza de las elecciones en el amor. Encuentra el balance perfecto entre un humor sutil y sentimientos universales.
Lección de cine hermosa y elegante y modesto espectáculo romántico tentado melancólicamente por el recuerdo de un padre: gustará a los fans del director
Una obra que no dejará indiferente a nadie. Su fotografía trasciende con facilidad y de forma impresionante los obstáculos planteados sobre el papel, para contar un relato detallado sobre las 'banalidades' de la pasión.
A pesar de su energía, la competición por la Palma de Oro se le queda grande a Gilles Lellouche y su película de amor y violencia kitsch y repleta de clichés.
Pinta un retrato bastante preciso de estas juventudes indomables que controlan el corral pero que también son prisioneras de los alojamientos del Estado y los guetos.