Un personaje sin carisma no puede sostener una comedia. Esta falta de chispa hace que incluso la animación parezca torpe. Aunque el estilo visual resulta atractivo al inicio, termina por no ser suficiente.
La película podría parecer que abusa de un mismo chiste, sin embargo, Sasson Gabai brilla como un cómico excepcional. Las virtudes de esta modesta producción son tan únicas y sólidas que resulta imposible no desarrollarle un aprecio especial.
Ingeniosa película que, sin embargo, pierde fuerza en la resolución de su trama al dar demasiadas pistas y permitir que la tensión se disipe. A pesar de esto, ofrece una propuesta única.
El guión brilla al desarrollar un personaje que, a simple vista, podría parecer oscuro, a través de monólogos internos fascinantes. No obstante, la acumulación de mentiras puede resultar abrumadora.
Un guiso con buenos ingredientes y un misterio suficientemente complejo e imprevisible. Pero al conjunto le falta sal. Es una película muy hablada, quizá demasiado.
Un drama que juega con la intriga y los contrastes, destacando las actuaciones de casi todo el elenco. La película es efectiva para ilustrar los conflictos centrales y resulta en una experiencia satisfactoria.
Viscarret crea una mezcla de diversos textos que demuestra que los años no han disminuido el encanto de Perugorría. Sin embargo, su mayor falla radica en el estilo televisivo que permea la película.
Es una obra maestra de la osadía. Aunque el guión presenta algunas lagunas, la valentía y originalidad de la película destacan por encima de esos detalles menores.
Jason Isaacs, Martha Plimpton, Ann Dowd y Reed Birney ofrecen una actuación excepcional que destaca en este sorprendente duelo. La trama se desarrolla de manera inteligente, manteniendo el interés del espectador en todo momento.
Lo mejor de la película es que resulta casi imposible prever los siguientes acontecimientos. A pesar de su lograda atmósfera, visualmente no impacta tanto.
Una comedia romántica peculiar y con un desenlace inesperado. En otras palabras, es una obra creativa e ingeniosa. Sin embargo, Ficarra y Requa no logran completar una obra totalmente satisfactoria.
Un buen entretenimiento ligero. Está llena de detalles bien elaborados y momentos llenos de humor. Es un esfuerzo notable en un género muy complicado. Esta película es simpática y fácil de disfrutar.
Isabelle Huppert brilla con una actuación excepcional. El relato de esta pequeña joya puede ser aterrador incluso para los más intrépidos. Esta película es profundamente francesa.
La primera película de Celia Rico destaca por sus numerosos detalles de calidad, logrando una conexión genuina que es difícil de encontrar en otros trabajos. Su estilo cinematográfico exhibe una naturalidad sobresaliente.