Transita entre la realidad y la ficción con buena calidad técnica y un argumento oportuno y reivindicativo, que rebasa el estereotipo para explorar ideas y emociones universales.
El filme no logra capturar completamente el tono oscuro y violento característico de un autor como King, sin embargo, logra mantener un nivel interesante de expectación y un ritmo que se puede considerar adecuado.
A pesar de la variación en el tono, los ocho capítulos de la segunda temporada mantienen algunos elementos narrativos que permiten una coherente continuidad en la historia.