La película, aunque colmada de lugares comunes, tiene su mayor interés en la recreación de aquel París y en algunas coreografías que solo el dibujo hace posibles.
Es posible que los niños más pequeños no se fijen en algunos detalles, pero no se puede asumir que tolerarán la falta de energía en la narrativa y la escasa cantidad de humor.
Nada demasiado interesante ni novedoso para la platea, como tampoco lo son los dibujos, muy lejos del nivel al que la animación, aun en industrias no demasiado fogueadas en ese terreno, nos tiene acostumbrados.
Sin llegar al depurado detallismo de la emblemática compañía donde nació 'Toy Story' y de algunas otras, 'Metegol' saldría bien parada en la comparación con las producciones norteamericanas que sobresalen en el mercado.
Un muestrario promocional. Los fans podrán salir satisfechos del cine, pero lo que 'Worlds Away' confirma es que las fantasías del Cirque exigen ser disfrutadas en vivo.
Hasta en este tipo de productos puede hacerse gala de originalidad o al menos filtrar algunas pizcas de ingenio. En este caso, la primera está ausente y la dosis de ingenio es más bien exigua.
El film es duro y contenido, austero y libre de cualquier exceso o apelación emotiva. Exponen en un inteligente claroscuro el tema de la maternidad, analizan la solidaridad y el coraje, y están repletos de merecidos homenajes.
La audacia del film reside en el hecho de haber abordado un caso tan espinoso y crudo más que en la manera de exponerlo, sólo ilustrando el abundante material a que dio origen el caso y con escasa voluntad de profundizar en sus raíces.
El film emplea en exceso las pistas engañosas hacia el final y, en ocasiones, puede sentirse un tanto alargado. Sin embargo, logra mantener la atención en la mayor parte del tiempo, brindando suficientes elementos interesantes.
La vivacidad y la frescura nunca ceden y resultan irresistibles. Todo el desempeño de los intérpretes es destacable. Y no hace falta subrayar que las chicas constituyen el irremplazable corazón del film.
El despertar amoroso está visto por João Nicolau con mirada realista pero también con el arrebato del ojo adolescente en el que se funden el ensueño y la fantasía.
Graciosa y tierna, fresca y colmada de verosimilitud, 'Le nouveau' no sorprende por la presunta novedad del tema que trata, sino por la manera en que lo aborda: evita los clichés del género y se centra en la precisión de sus detalles.
Sencilla y generosa en situaciones y diálogos en los que no falta el humor y medida a la hora de apuntar a las emociones, la comedia tiene apoyo sustancial en un elenco admirablemente seleccionado.