Un guión imperfecto que Kathryn Bigelow emplea para forjar un ambiente hipnótico y cautivador. Destaca su habilidad para plasmar imágenes impactantes, aunque la conexión entre las dos historias resulta deficiente.
Memorable comedia sentimental. Un guion brillante, una dirección especialmente inspirada y un excelente elenco lograron una de las mejores comedias agridulces de los 90.
Espléndida comedia que funciona con la precisión de un mecanismo de relojería, con un reparto impecable, una puesta en escena elegante y un tono narrativo tan ácido como inteligente.
El film que consagró a Sylvester Stallone fue una epopeya voluntarista y algo capciosa que tomaba la figura de un boxeador fracasado como pretexto. Su escasa substancia no impidió que tuviera un enorme éxito.
Una interpretación libre del mito de Peter Pan que ofrece una lectura algo controvertida. Spielberg desplegó una astuta estrategia de marketing, logrando resultados impresionantes aunque no siempre persuasivos.
Celebradísimo musical, una fantasía colorida y un tanto cursi que hoy en día ofrece un delicioso toque "camp". Las conocidas canciones se transforman en atractivos muy apreciables.
Original thriller estilizado hasta la abstracción. Su dinámica narrativa se articula a través de un gran sentido de la atmósfera, construida con una notable violencia. El resultado es prácticamente redondo.
El encadenamiento de gags funciona como un aparato de precisión en el límite de lo prodigioso. Al margen de la perfección de su funcionamiento narrativo, consigue crear una atmósfera temporal con gran poder de convicción.
60 segundos es, desde los brillantes títulos de crédito hasta su previsible final, una fantasía de hombres y coches, sudor y aceite, músculos y metal. Para fans del cine de acción sin pretensiones.
La blandenguería de la historia no fue óbice para que Wilder introdujera la suficiente dosis de malicia en unos resultados donde se combina magistralmente el registro melancólico con la ironía más corrosiva.
A través de una historia algo caótica, se presenta un discurso sobresaliente sobre la amistad, vista como un bloque sólido pero expuesto a numerosas oportunidades de quiebre.
El balance general de la película es impresionante y promete emociones intensas para los amantes del género. Es una obra maestra de la animación que deleitará a los más exigentes.
Pese a las limitaciones impuestas por un material dramático excesivamente manido, sus resultados poseen cierto encanto, más allá de su aparente formulación y su impecable reparto.
Astuto pero un tanto engañoso melodrama que se sostiene sobre elementos cinematográficos de fácil reconocimiento. La destreza con la que se mantiene dentro de sus propios límites es su mayor fortaleza; sin embargo, sus excesos autocomplacientes representan su mayor debilidad.
La obra más lograda de su director, que muestra claramente su habilidad para transformar un contenido melodramático en una experiencia con un verdadero sentido trágico.
El conjunto final puede parecer un poco opaco, aunque se destacan instantes de auténtica creatividad. Las actuaciones son el punto fuerte de la película, destacando las interpretaciones de Katherine Hepburn y Henry Fonda.
Un film generoso en sus planteamientos, aunque su resolución formal resulta algo rígida. A pesar de esto, es innegable que se trata de una obra histórica considerando el contexto en el que fue realizado.