Hansen-Love, que inicialmente planeaba realizar dos películas, ofrece una única obra que se siente excesivamente extensa y que aborda el tema del estancamiento. Las situaciones se repiten de forma cíclica, creando una sensación de bucle interminable.
Insoportablemente didáctica, alterna escenas lacrimógenas con otras de dudosa comicidad. Romper la adopción de niños es encomiable, pero transformar una película en un panfleto sobre el tema quizá sea demasiado.
La combinación de géneros es generalmente efectiva y deseada; sin embargo, en esta ocasión se notó una falta de equilibrio. Las lágrimas y la sentimentalidad acabaron por consumir el suspenso y el miedo.
Esta adaptación de Will Gluck encuentra su razón de ser al lograr modernizar la historia sin perder su esencia. Para conseguirlo, se basa en cimientos robustos. Uno de ellos es el musical, donde el equipo creativo realiza un trabajo efectivo.
En este impactante documental, el director austríaco Ulrich Seidl retrata las experiencias de un grupo de turistas europeos, utilizando únicamente imágenes y testimonios de los cazadores. La ausencia de una narración en off y el tono seco y escéptico elegido por el director intensifican el horror de la historia presentada.
A pesar del dramatismo de los temas que aborda, la película se cuida de caer en la solemnidad: la fina línea que separa tragedia de comedia está hábilmente trazada.
Apenas un par de chistes de humor negro logran elevar el nivel de ingenio, pero no son suficientes para que transitar una hora y media en este geriátrico de lujo sea una experiencia que valga la pena.
La película brilla en sus momentos cómicos, pero pierde fuerza en las escenas dramáticas. Las historias y secuencias están marcadas por un tono poco convincente, lo que impide que logren conmover al espectador.
Como ocurría con la original, 'Intratables' camina por la cornisa de la sensiblería, pero no se cae. En su intento por divertir, emocionar y brindar una lección de vida, algunas escenas rozan la cursilería, aunque la película logra cumplir su objetivo sin caer en golpes bajos.
Por tratarse de una comedia, lo que podría haber derivado en un intenso drama, termina diluyéndose, aguado por chistes fofos y tranquilizadores. Como si se hubiera decidido no inquietar demasiado al público.
'Voley' logra divertir y también invita a la reflexión. Sin embargo, hay varios momentos que no están a la altura, incluyendo algunos chistes escatológicos que recuerdan el estilo menos acertado de Adam Sandler, lo que desmerece innecesariamente una película que, de otro modo, resulta digna.
Es superior a la original. El oportunismo no quita que la película de la dupla Kölsch-Widmyer sea otra excepción a la regla de que toda remake es inferior a la original.