Este es uno de esos fascinantes cuentos de ascenso y caída, que se tornan aun más atractivos cuando tienen raíces en un hecho real e involucran un hecho delictivo.
Una buena reconstrucción de los años 90 y actuaciones sólidas para una historia tenue. Donde la opera prima de Emiliano Serra se queda corta es en la potencia de sus resortes dramáticos.
La primera película de Marvel protagonizada por una mujer transmite un mensaje feminista mientras entretiene. Larson ofrece una interpretación adecuada como Capitana Marvel, poseyendo la presencia necesaria para ser creíble como heroína sin sacrificar su humanidad.
Carta de amor al cine italiano. Dentro de una historia que presenta altibajos, con algunos momentos de comedia que no logran funcionar, Virzì consigue evocar el espíritu de un universo que ya no existe.
De lo general a lo particular, de lo colectivo a lo individual, '120 pulsaciones por minuto' muestra cómo la militancia a veces puede ser la gota que horade la piedra, la herramienta para conseguir un cambio social.
La película intenta explorar los postulados de Le Corbusier, pero se queda a medias, ya que los diálogos resultan tediosos e inasibles, a pesar de algunas pinceladas de humor propias de Cohn-Duprat.
La trama es, sin duda, complicada hasta el extremo, pero la película logra compensar esta falta de claridad argumental con una estética excepcional. Desde el vestuario hasta los imponentes paisajes y las intensas escenas de acción, todo se presenta de manera impecable.
Los dos primeros tercios de la película son cautivantes. Sin embargo, en un momento dado, el guion toma un giro típico del manual de fórmulas de Hollywood, llenándose de enseñanzas, diálogos que pretenden esclarecer, reflexiones edificantes y corrección política.
Es una historia mínima, cuya mayor originalidad y magia radica en el factor trekkie. Más allá de algunos tiernos momentos de comedia y las actuaciones de Fanning y Toni Collette, otro mérito de la película es el acertado retrato del vínculo entre Wendy y su hermana.
Los problemas surgen cuando profundizamos más allá de lo visual. Todo resulta bastante predecible, ya que los guionistas temieron que nos quedáramos afuera y, por ello, el relato se torna molesto, explicativo hasta el agotamiento, lo que afecta el clima de tensión que se intenta generar.
La película sigue fielmente la estructura típica de un guion. Presenta sobresaltos constantes en medio de una confusión intencionada provocada por la oscuridad, dejando como único interrogante si alguno de los personajes logrará sobrevivir. Eso es todo.
Si bien 'La venganza de Salazar' no ofrece mucho en términos de originalidad, asegura un buen rato de entretenimiento gracias a su guión aceptable, la inconfundible gracia de Jack Sparrow (interpretado por Johnny Depp) y un formidable antagonista, magistralmente interpretado por el experto en villanos Javier Bardem.
El mismo número ya nos indica que es inútil esperar innovación en este caso. Lo que realmente se debe buscar es entretenimiento y la eficacia para causar miedo, algo que se consigue solo parcialmente.