Suleiman se burla de sí mismo y de los estereotipos asociados a su origen. En 'De repente, el paraíso', avanza hacia lo absurdo, presentando viñetas que parecen desconectadas entre sí, pero que funcionan como auténticos poemas visuales.
La película presenta un excelente punto de partida para que Peele aborde, con agudeza y un sutil sentido del humor, la ineludible cuestión racial en Estados Unidos. La incomodidad es constante, al igual que el misterio que permea la trama.
Desde el primer minuto hasta el último, la película ofrece un humor excelente, complementado con una acción que está a la altura de los mejores chistes.
Acá no hay secretos: todos saben todo. Se suceden diálogos clarividentes, llenos de "verdades", que buscan tanto causar gracia como conmover. Y no consiguen ninguno de los dos objetivos.
Después de no lograr hacer reír, Pif intenta conmover y también fracasa. Al final, nos ofrece una lección moral que toca la Historia y la Integridad, lo que termina resultando contraproducente.
La película posee todos los elementos para satisfacer a los seguidores. La confrontación ocupa una buena parte del metraje. Los padres que han enfrentado esta lucha pueden sentirse orgullosos de haber superado otra demostración de amor hacia sus hijos.
La película se presenta como un episodio prolongado de los que solíamos ver en la televisión de los años 80. Sin embargo, al saciar la nostalgia, lo que realmente perdura es una narrativa confusa.
En su debut como escritora, Romina Paula explora a través de una narrativa en primera persona las complejidades del deseo y la identidad en relación a la experiencia de la maternidad.
La repetición de situaciones comunes puede resultar abrumadora y, en ocasiones, poco efectiva. La cinta se torna más amena cuando el costumbrismo se presenta de manera auténtica y cercana.
La película presenta diversas facetas, sirviendo como una meditación sobre cómo los negocios afectan la memoria y la historia, al tiempo que captura la complejidad de las relaciones familiares y el papel de la mujer en la etapa de madurez.
En su esfuerzo por incomodar al espectador y evitar clichés, 'La noche mágica' se desvía de su objetivo. Esto se hace más evidente en su desenlace, donde un tema sensible se trivializa en busca de un giro inesperado.
La comedia brilla más que la parte romántica, que resulta insulsa. Es decepcionante observar a actores talentosos como Cranston y Franco esforzándose en proyectos de este tipo.
Aquí sí hay una historia. Pequeña, que se va tejiendo sutilmente, plano a plano, con ingredientes de comedia y road movie, diferentes capas de profundidad y bienvenidas dosis de belleza y sensibilidad.