Las batallas están escenificadas de manera efectiva, aunque en su mayoría funcionan como un medio para que Gibson evolucione de un personaje arrogante en 'Lethal Weapon' a uno más unidimensional y retóricamente solemne. Es un derroche de talento.
La puesta en escena es tan estimulante como siempre y su relato caleidoscópico tiene momentos gloriosos; no obstante, el efecto acaba siendo forzado y complaciente.
La animación por sí sola es de altísimo nivel, y en un buen número de secuencias oscuras (...) Disney adopta los mecanismos visuales del expresionismo para convertirlo en un drama genuinamente poderoso.
Una instantánea impresionista y muy moderna de la bohemia neoyorkina, con escenas unidas no por una línea dramática, sino por el lugar, la época y la atmósfera.
Toda la película - erótica, bonita, impresionante - demuestra tal imaginación y seguridad que se mantiene, 60 años después de haberse hecho, completamente moderna.
Tierna, original y a miles de kilómetros de sus thrillers convencionales de 'polis duros', es el tipo de película que sólo Eastwood podría y debería hacer.
Oscura, perturbadora y lenta; tan cerrada, absurda y reiterativa como la obra original de Ballard. Sin embargo, resulta notablemente fiel a los principios del director y fue realizada con gran maestría.
El reparto es excepcional, destacando especialmente a Thewlis, cuya impresionante actuación aporta al filme una energía cruel, ingenio y una sólida fuerza.