La jugada es que el filme se sienta ligero, pero detrás, está la consolidación de una narrativa visual y auditiva que le da personalidad a la película.
Es la pulsión consumista del cine hecho en serie, como cualquier alimento de comida rápida. El problema es que puede parecer en un principio sabroso, pero el exceso daña el buen gusto y generalmente, después de un par de horas, uno continúa con hambre.
La línea argumental de la película, centrada en los diversos puntos de vista de los personajes, es un acierto sutil que benefició al resultado. Además, el tono modesto y sin grandes pretensiones realza la obra, que destaca por su simplicidad.
Tiene sus inconsistencias, pero el valor radica en el hallazgo de cuestionar lo que es el proceso fílmico clásico. Va más allá de ser una curiosidad el hecho, pero sí, su valor es sobre todo testimonial.
Lo que más destaca del filme es su aparente sencillez. Aparente porque detrás de esa manufactura artesanal, hay un cuidado casi poético en el manejo de la cámara, de los tiempos y la fotografía.
En 'Intensamente 2', los chistes rápidos y funcionales priman sobre el desarrollo de una buena idea. Esto se percibe como un esfuerzo forzado en la narrativa.
La serie se aleja considerablemente de la idea original e incluso incorpora elementos de temas tan antiguos como 'Charmed'. Esto genera la impresión de que lo que se presenta es una igualdad que se disfraza de respeto por la diversidad.
Spielberg es de los pocos cineastas que mezclan tecnología con alma. En esta ocasión, nos entrega una obra que se le nota formativa de su primera juventud.
Es la fábula social más certera, irreverente, punzante y dolorosa de los últimos años en el cine nacional. La juventud se presenta sin el filtro de una lente complaciente.