Gracias a unos momentos inesperadamente divertidos, la segura dirección de Vallée y la espectacular interpretación de Gyllenhaal es sorprendentemente convincente.
Lacorazza Samudio ofrece una impresionante entrada en la dirección de largometrajes. Basado en experiencias personales y con una duración de 90 minutos, el guion es denso pero bien equilibrado.
El escritor y director Azazel Jacobs ha sorprendido con su nuevo proyecto, tras la decepcionante 'French Exit'. Su regreso se siente necesario y ha creado un drama exquisito que vale la pena disfrutar.
A menos que incluya actuaciones destacadas o escenas memorables, es complicado que este tipo de historias deportivas logre impactar de manera excepcional.
Coppola incluye numerosos elementos en los 85 minutos de la película, pero la experiencia en su conjunto deja una sensación de deseo de más. Aún queda un vasto territorio por descubrir.
El filme habría ganado si hubiera tenido una perspectiva más queer en la dirección. Sin embargo, si el público se ríe, quizás eso no sea un problema. Podría dar lugar a otra película como 'Bros', lo cual no sería algo negativo.