Esta película se distingue por su forma de presentar la historia, su enfoque etnográfico, y su defensa de una causa significativa. Además, está impregnada de una profunda carga emocional.
Es complicado entender el objetivo de esta película que mezcla terror sin temor, comedia romántica sin el amor, y carece de una narrativa que mantenga la tensión. Además, parece haber una duda a la hora de convertirse en un producto más comercial.
La cinematografía es extremadamente simplista, repleta de efectos que parecen diseñados para acompañar los anuncios durante las pausas de un evento deportivo en la televisión.
Quien ha visto otros documentales de Varda reconoce su habilidad para descubrir a personas extraordinarias y mostrar su esencia ante las cámaras. Su enfoque particular resalta especialmente a aquellos que son rebeldes y luchadores.
Una hermosa narrativa, pero lamentablemente, la música resulta ser excesivamente empalagosa. Además, resulta frustrante que en una película centrada en esos grandes artistas no se le reserve ni un momento a Ullmann para compartir su perspectiva sobre el proceso creativo de su ex esposo.
Es una película muy envolvente con una calidad excepcional. Se presenta como un enigma relacionado con ciertos elementos misteriosos. Además, considero que es el primer film uruguayo que aborda la temática del cine uruguayo.
Los realizadores intentaron crear un montaje meticuloso. Sin embargo, no se incluye un análisis o valoración de la música, su influencia o impacto. Además, la información proporcionada resulta algo confusa.
La dirección de actores y los diálogos son excepcionales, con un notable desempeño de Sandra Hüller y de Milo Machado Graner, quien brilla en su papel como Daniel.
Koreeda logra que sus actores desplieguen una profundidad excepcional. Esta película, sumamente rica, puede generar largas conversaciones una vez que las luces de la sala se prenden.
'Club Cero' presenta una aproximación educativa. Este enfoque, que podría considerarse un tanto panfletario, se ve intensificado por las actuaciones de los actores que interpretan a los estudiantes, que no brillan especialmente.
Lo más impresionante es el trabajo de los actores con los cuerpos, la manera en que pequeños gestos, temblores, titubeos, ínfimas flexiones en la tensión corporal terminan contando tanto más que las palabras.
'Los osos no existen' se desdobla: su historia parece decir que es todo inútil, imposible; la existencia misma de esta película bella y compleja desmiente su propio mensaje.
La serie muestra una evidente inspiración en 'Antes de...' de Richard Linklater, aunque se siente limitada porque los personajes, que se presentan como intelectuales, carecen de conversaciones que vayan más allá de sus enredos amorosos y sexuales.
El despojamiento estilístico de la película destaca estos elementos mínimos, causándole un impacto mucho mayor que cualquier elaborado movimiento de grúa en una producción de bajo presupuesto.
'Queer' es una película hermosa. La música de Reznor y Atticus Ross es cautivadora, creando atmósferas intrigantes y resaltando la dulzura y el sentimentalismo que subyacen en las notables actuaciones.
Estamos viviendo una época de intensa moralización que demanda reacciones emocionalmente contundentes ante sucesos trágicos. Es un deleite apreciar relatos de horror narrados con la clásica compostura británica de épocas pasadas.