El film de Sophon Sakdaphisit destaca por la rica caracterización de sus personajes y una trama que mantiene al espectador cautivado con giros inesperados.
Aunque la secuela del matrimonio de detectives no aporta sorpresas ni busca ser innovadora, resulta agradable de ver y contiene más acción que la primera entrega.
Lo que ofrece el film está muy bien hecho, no solo al nivel de su predecesora sino también de aquellos títulos que a lo largo de los años han mantenido vivo el género.
Con sobresalientes aspectos técnicos y destacadas actuaciones tanto de su protagonista como del elenco de "superagentes" internacional, esta comedia de aventuras logra ofrecer entretenimiento y humor de calidad.
Previsible relato de terror que no sale de sus laberintos. Un film literal y precario, que no puede salir del caos de confusiones en el que se mete por voluntad propia.
A pesar de los esfuerzos por innovar en un enfoque del terror que ha perdido frescura, el director no logra establecer un vínculo emocional sólido con la narrativa.
Sorprende en el abordaje que brinda al personaje, ofreciendo nuevos puntos de conflicto pero a la vez respetando su historia de la mano de un intérprete a la altura de las circunstancias.
Thriller que comienza con una intensidad interesante, pero pronto se adentra en clichés y una narrativa repleta de emociones superficiales en lugar de ofrecer una historia bien construida.
El sentimiento auténtico se destaca como su principal cualidad, aunque los elementos de la historia restringen su desarrollo tanto estético como narrativo.
La propuesta de Hausner resulta incómoda y angustiante, ambientada en un entorno claustrofóbico que, a través de su puesta en escena y banda sonora, refuerza el espíritu perturbador de la narración.
El magnífico guion de Emanuel Diez y el excelente elenco liderado por Guillermo Francella son dos de los puntos destacados en esta exitosa incursión en el género del suspenso, dirigida por Martino Zaidelis.