Malick se dirige al inicio de los tiempos y regresa en este magnífico documental, aunque se siente un tanto vacío. 'Voyage of Time' ofrece poco en cuanto a reflexiones sobre el maravilloso universo que presenta.
Sus repetitivas cualidades son irreprochables. Cada pedazo de ella es tan amable y desechable como los de su predecesora, se recicla todo, desde los gags bufonescos hasta su mismo elenco de voces.
Debería llegar lejos gracias a su fría y fascinante ejecución y a un tema que sigue resonando ampliamente en medio del actual ajuste de cuentas #MeToo.
Mahamat-Saleh Haroun demuestra una vez más su maestría en esta película, que es a la vez tensa y bien dirigida. La obra aborda el patriarcado de una forma sorprendente.
El debut perversamente impresionante de Pereda utiliza elementos típicos del género casi como si fueran macguffins; es el terror reconocible de la adolescencia brutalizada lo que nos hace retorcernos.
El tercer largometraje de Philippe Lesage destaca su talento para transformar un drama doméstico en una película de terror, consolidándolo como un cineasta de notable creatividad y valentía.
Tierna y extrema. Una exploración del mundo de la cultura de los juegos de rol online, que evoca tanto sus peligros como las posibilidades de autorrealización.
Un trabajo extrañamente anticuado de Netflix que mezcla con liberalidad los valores cristianos con la indulgencia demográfica de Disney, con resultados alegres, pero sin alma.
La melancólica y bien presentada historia de Tanne promete ofrecer una perspectiva madura e impresionista sobre los ritos de iniciación de los adolescentes. Sin embargo, a pesar de su aspecto sobrio, no llega a transmitir una historia convincente.
Una historia de iniciación conmovedora, transmitida de forma clásica. Amanda Kernell combina de manera efectiva los miedos adolescentes que resuenan entre fronteras y generaciones, en un contexto cultural que resulta tanto extraño como fascinante.