Malick se dirige al inicio de los tiempos y regresa en este magnífico documental, aunque se siente un tanto vacío. 'Voyage of Time' ofrece poco en cuanto a reflexiones sobre el maravilloso universo que presenta.
Un festival verbal aburrido y ampuloso que tiene poca sustancia. La primera película en francés de Wenders no defiende demasiado el material como cine, o incluso como una obra de teatro particularmente buena.
Regreso ignominioso al cine narrativo del maestro alemán; este extenso estudio sobre el dolor y el olvido no sugiere que su tiempo no pudo haber sido mejor aprovechado realizando documentales en los últimos 7 años.
Sus repetitivas cualidades son irreprochables. Cada pedazo de ella es tan amable y desechable como los de su predecesora, se recicla todo, desde los gags bufonescos hasta su mismo elenco de voces.
Los movimientos de los personajes a veces parecen rígidos y desconectados, sin embargo, los animadores destacan por la riqueza de su entorno geográfico, el cual es inconfundible.
Un material de alto riesgo que produce inesperadas recompensas en este extraordinario drama sobre una venganza por una violación, un posible éxito en la carrera de Paul Verhoeven.
Debería llegar lejos gracias a su fría y fascinante ejecución y a un tema que sigue resonando ampliamente en medio del actual ajuste de cuentas #MeToo.
El cineasta belga representa la historia del abogado caído en desgracia Victor Hissel con una inteligencia sobria, apoyado en las notables actuaciones de Emmanuelle Devos y Daniel Auteuil.
Mahamat-Saleh Haroun demuestra una vez más su maestría en esta película, que es a la vez tensa y bien dirigida. La obra aborda el patriarcado de una forma sorprendente.
Un fiero estudio sin florituras sobre la reacción de una mujer a un abuso sexual. El mordaz debut de Trobish 'All Good' es un drama osado y bien equilibrado.
El estilo inquieto y agitado de la película poco ayuda a profundizar en la sensacionalista historia de abuso. 'Princesita' se siente frustrante, ya que es tan evasiva como impactante.
El debut perversamente impresionante de Pereda utiliza elementos típicos del género casi como si fueran macguffins; es el terror reconocible de la adolescencia brutalizada lo que nos hace retorcernos.