Hong y Huppert nos adentran en la extraña y magnética historia de esta mujer sin historia ni futuro evidente, apelando a nuestros instintos más inquisitivos para observar a la gente y fabricar historias.
No es lo suficientemente profunda a nivel psicológico como estudio de la toxicidad masculina, ni tampoco particularmente informativa sobre la vida corrupta de su protagonista. Una película tan penosa como agotadora.
Colin Firth y Stanley Tucci, de manera amable, hacen añicos tu corazón. Un Firth y un Tucci excelentes le dan matices y contrapeso a este film pequeño pero hermoso.
Trintignant y Aimée aportan a esta historia agridulce toda la seriedad que pueden, otorgando al sencillo guion una sensación palpable que quiere compartir con el público: la triste impresión de que todos vamos a morir.
Un documental muy enriquecedor y sorprendente. Presenta un doble sentido inteligente y reflexivo sobre la muerte, la manera en que nos preparamos para ella (o no) y lo que podría ocurrir después de su llegada.
A pesar de la emocionante interpretación principal de Christopher Plummer, Atom Egoyan no consigue darle forma a este misterio de investigaciones de nazis.
El director español de 'Blancanieves' da un giro inesperado pero atractivo hacia la animación en esta historia sin diálogos sobre la amistad encontrada, perdida y reconstruida.
Una comedia oscura, claramente incómoda, que explota el abuso masculino, e privilegio y el hastío de las risas que vienen acompañadas de una mueca de dolor
La última obra de Martone es tanto atractiva como convincente; un canto de sirena al pasado que nos confronta con un presente violento y carente de romanticismo, pavimentado por los mismos adoquines ensangrentados de siempre.
Al final, es posible que acabes deseando lo que tienen estos brillantes y atractivos personajes; también es probable que pienses que una situación así no ocurre en la vida real.
Un montaje atractivo, pero narrativamente inerte. La película de August aborda su tema con excesiva cautela, como un estudiante de literatura que teme tomar notas en los márgenes.
Sacando sólo emociones superficiales de un buen reparto, el film de Theodore Melfi tiene metáforas toscas para expresar ideas toscas sobre las terapias.
No es sólo una historia sobre la alienación del inmigrante, también aborda el distanciamiento íntimo y personal. El formato epistolar funciona a la perfección.
Este estudio agridulce sobre la amistad masculina, y posiblemente algo más, marca el regreso de un Dolan en plena forma. La película se siente a la vez joven y madura, y resulta ser más dulce y mejor elaborada que sus trabajos recientes.