Es una fábula moderna deliciosamente satisfactoria, una obra maestra que se basa en las tradiciones sublimes del pasado, mientras se mantiene completamente en sincronía con la sensibilidad de su tiempo.
La voz de Bertolucci demuestra una fuerza y claridad que no se habían visto en años. Ha capturado la belleza de la Toscana y de su joven protagonista, transformando todo en una obra de arte sublime.
Una película sobre drogas, y sobre crecer, y sobrevivir, dura, intensa, desgarradora (...) guiada por una interpretación fiera y descarnada de Leonardo DiCaprio.
Eastwood ha logrado transmitir de tal forma su amor por el sujeto que trata, y cuenta con intérpretes tan vitales y excelentes, que nos sentimos exultantes tras ver la película, absorbidos por los actores y la música.
Tienes que adorar una película en la cual uno de los personajes se refiere a Orson Welles como 'Eso'. Aunque el tema es sensacionalista al extremo, el estilo de Jackson es poético.
Los personajes de Boyle son jóvenes y frescos, y prometedoramente rudos - especialmente el Alex de McGregor - pero acaban siendo cada vez menos interesantes a medida que progresa.
Es una película entretenida y a menudo funciona, pero no puedes evitar sentir que sus realizadores nunca se decidieron por cuál clase de historia querían hacer.
Confirma a Franklin como un guionista eficiente y duro, con una fascinante visión moral de la manera en la que funciona el mundo y el talento como director para traerlo a la vida.