La mejor película infantil del año. Posee un gigante seductor y cuenta con elementos atractivos que satisfacen los estándares del género. Sin embargo, va más allá de eso.
Confirma a Franklin como un guionista eficiente y duro, con una fascinante visión moral de la manera en la que funciona el mundo y el talento como director para traerlo a la vida.
Hacer una película sobre la vida de Ed Wood es como un sueño imposible, pero Burton lo ha sacado adelante con ingenio, imaginación, y algo asombrosamente parecido a la elegancia.
El aspecto que le da Winkler al film es habilidoso y hermoso, pero impersonal; su trabajo como director es funcional y poco más. Tampoco parece capaz de sacar lo mejor de sus actores.
Una de esas raras lecciones de historia del cine que no te hacen sentir como si estuvieras frente a la pizarra. Es una película apasionada, con actuaciones vehementes y conmovedoras.
Por un lado, Stone es consciente del sinsentido y la destrucción asociados a los excesos de Morrison, pero por otro lado, da a entender que son parte del proceso creativo.
Hipnotizados por Pacino, disfrutamos simplemente de su presencia, sin prestar demasiada atención al ritmo pausado y a los temas complejos de la película.
'The Godfather Part III' no es solo una decepción, sino un fracaso de proporciones desgarradoras. Es difícil evitar desear que nunca se hubiera realizado.
Stone no es un sensacionalista vacío. Es un moralista, un visionario. Quiere iluminarnos. El principal problema de 'Killers' es que degenera en lo mismo que critica.
El fracaso de Hoffman es lo que hunde a la película. Su actuación carece de relajación, y no transmite la sensación de haber logrado fusionarse con su personaje.