Hacer una película sobre la vida de Ed Wood es como un sueño imposible, pero Burton lo ha sacado adelante con ingenio, imaginación, y algo asombrosamente parecido a la elegancia.
El aspecto que le da Winkler al film es habilidoso y hermoso, pero impersonal; su trabajo como director es funcional y poco más. Tampoco parece capaz de sacar lo mejor de sus actores.
Hipnotizados por Pacino, disfrutamos simplemente de su presencia, sin prestar demasiada atención al ritmo pausado y a los temas complejos de la película.
La última parte es tan tensa que el letargo inicial casi pasa desapercibido. 'Beyond Rangoon' es una película extraña con momentos brillantes, pero que resulta frustrante de igual manera.
Es tan exagerada en su ternura e inocencia, que requiere un salto de imaginación por parte del espectador para entrar en su frecuencia de onda. Pocas películas, sin embargo, lo compensan como ésta.
La película se caracteriza por su constante acción, repleta de explosiones y tiroteos, pero carece de creatividad. Se pueden encontrar tantas escenas que fallan en dirección como aquellas que realmente destacan.
Como la primera película, es un gran revoltijo tonto y torpe. Pero sus tonterías tienen personalidad e inventiva, mucho más que en la primera película.
La primera película no fue un entretenimiento de calidad, pero era ligera, compasiva e inofensiva. Aunque comparada con la secuela, podría ser una obra maestra.
Nichols está muy bien entonado con el natural surrealismo de un rodaje, pero cuando sale del show business y se centra en la relación entre madre e hija, la película falla.