Llena con cine, con arrebato y unción, cada centímetro de la pantalla. Lo menos que cabría reconocerle es que es grandiosa tanto por la intensidad de su aliento trágico como por el tamaño de sus ambiciones.
'Animal' presenta algunos aciertos destacados en su producción. Su presentación es atractiva, pero el contenido que ofrece no destaca de la misma manera.
Recoge probablemente la majestad visual en pleno del cine de Welles. Pero se da vueltas hasta lo indecible tratando de encontrar un eje dramático, de distinguir la paja del trigo, de conectar emocionalmente con los personajes.
Es asombroso que un cineasta de 77 años continúe explorando nuevas direcciones en su obra. Además, demuestra un juego interesante con las tensiones y discrepancias entre la realidad y la ficción, al igual que muchos de los discursos más provocadores en el cine y la literatura actuales.