Esta saga distópica sigue tratando de recuperarse tras un comienzo poco atractivo, un objetivo que logra al final gracias a la repetición y a la presión.
Una vez más, Hollywood presenta una película dirigida al público adolescente, un fenómeno que ha sido explotado de diversas formas, con resultados variables, aunque a menudo asegura un buen desempeño en las taquillas.
'Arrebato' es un thriller que no logra mantener el suspense. Desde su inicio, establece una interacción entre ficción y realidad que resulta previsible.
Fontán elige y reinterpreta su vivencia junto a la de Saer. Se trata de una reflexión sobre un universo común, cuya representación resulta inalcanzable.
Una película local y austera que destaca por su excepcional uso de silencios y miradas. Aunque la humillación de la mujer es un tema central, se plantea la reflexión de que todos reciben juicios. La interrogante queda en el aire: ¿por qué y por quiénes?
La irreverencia del relato no logra romper el tono monótono de esta oscura búsqueda. Sin embargo, es interesante ver a Campusano incursionar en historias más psicológicas, aunque este periodo de transición parece estar más lleno de dificultades que de gratificaciones.
La industria del chisme supera la calidad de una película fabricada en serie. Esto sucede porque 'El hilo rojo' se presenta como un relato estándar con aspiraciones de llegar a un público masivo.
La historia de amor está presente, aunque no va más allá. En este aspecto, la película es una comedia promedio, que cumple con su función y satisface la necesidad de humor tanto en España como en Euskadi.
Historia de amor superficial ambientada en una isla en busca de su independencia, donde las contrataciones militares son corruptas y las soluciones resultan excesivamente predecibles.
Un juego entre lo ridículo y lo real, espejo de un gran personaje que desde su candidez lúcida y decidida es capaz de transformar su historia en un reflejo humano y un hecho estético.