La película presenta problemas en la introducción caótica de ciertos personajes. Sin embargo, las actuaciones son sólidas, los efectos especiales son impresionantes y el ritmo es adecuado. Además, la trama medieval incorpora una crítica política interesante.
Una o varias fórmulas trilladas, repetidas hasta el hartazgo, logran, en la piel de dos personajes bien construidos, una historia llevadera, divertida y fresca.
La naturaleza, la orfandad, incluso la nostalgia de la infancia que provoca en los espectadores, son atractivos suficientes para ver 'Heidi'. Es una historia del siglo XIX, pero también es atemporal.
Es una comedia familiar que mezcla entretenimiento ligero con una variedad de chistes, algunos de ellos son clásicos y otros más originales. También presenta mensajes sobre la unidad familiar y cómo afrontar las dificultades.
El tono paródico del argumento, la mirada cínica del director, un reparto con roles bien aceitados, más una serie de guiños ocurrentes y bien logrados la convierten en una pieza fresca, rara avis para la comedia actual.
Winograd se ha profesionalizado y sabe manejar la risa, así como la ternura y la nostalgia que recorren este filme sobre un hombre atrapado entre dos amores.
Una película discreta, elevada hasta donde ustedes quieran por la música, por la propia Meryl cantando canciones que unen. En esa atmósfera, la entrada vale su precio.
A pesar de su evidente sentimentalismo y costumbrismo, 'The Cobbler' consigue un equilibrio aceptable en su narrativa, en gran medida gracias a las actuaciones.
Las lecturas políticas, económicas y culturales que afloran marcan todos los efectos del avance del capitalismo salvaje en el país más populoso del mundo. Sin embargo, se presenta una historia de familia bien narrada, que despliega emoción, profundidad y personajes entrañables.
Guiones inconexos, escenas atadas con alambre y la ausencia de un hilo conductor son tan sólo algunos de los padeceres de este inverosímil entramado de autoflagelación.