Tanto la línea argumental centrada en los hermanitos mafiosos como la dedicada al matrimonio sin futuro, no logran el tiempo necesario para desarrollarse plenamente, a pesar de contar con un material interesante en términos narrativos para ambas historias.
Una película clásica en tanto el género biográfico debe prescindir de las aristas punzantes y concentrarse en el cometido original, esto es, el centro del relato es el personaje a retratar y nada ni nadie debe mancillar su brillante trayectoria.
La película es absolutamente disfrutable por un elenco al que se nota que la pasó fantástico jugando a retroceder en el tiempo para ser únicos, excéntricos y definitivamente ordinarios.
Con inteligencia y sensibilidad, el director Nicolás Gil Lavedra aborda la vida de Estela de Carlotto a partir de los momentos íntimo de una familia. Extraordinaria Susú Pecoraro.
Con una idea clara del mundo que quiere retratar, 'Le Skylab' tal vez sea demasiado ambiciosa, pero es luminosa y toca varias fibras sensibles, con humor y sin golpes bajos.
Buenas actuaciones, una puesta con pocas locaciones, lo que acentúa el carácter asfixiante de esa comunidad alejada de la ciudad y una justa dosis de humor que afloja el agobio, en una ópera prima calculada pero honesta.
Una búsqueda eficiente y rápida, que abunda en los lugares comunes, fuerza el verosímil y precipita un final convencional que desmerece el buen timing del resto del relato.
La cuarta entrega de la saga continúa en la misma línea que sus antecesoras, ofreciendo abundantes dosis de humor negro, asesinatos de adolescentes y diálogos ingeniosos. Además, incluye referencias a otras películas y presenta nuevas reglas que le aportan un aire contemporáneo.
La película se deleita en las excursiones antropológicas hacia esa región desconocida del país, mientras que explora de manera ingeniosa un fenómeno que, gracias a la literatura popular y un cine de calidad, se vuelve irresistible para el público global.
Aunque el elenco cumple con su papel, Hopkins destaca ampliamente, utilizando una variedad de recursos que elevan la película. Sin embargo, debido a las vacilaciones en la dirección, la obra no logra alcanzar todo su potencial.
Una lección de capitalismo salvaje retratado con precisión por el film, donde se advierte la capacidad del brillante Aaron Sorkin en el guión, que logra llevar un tema poco transitado en el género.
No es que el actual presidente no haya pasado por lo que pasó, el problema de la película es cómo se presenta: un envoltorio caro pero pobre en la puesta.
Un claro e inteligente ejemplo de una mirada puesta sobre una historia particular –entretenida y con todos los elementos de una tragedia– pero que en ningún momento abandona la pretensión de contar un universo tan fascinante como desconocido.
Unos poquísimos elementos para diferenciarse de la nutrida lista de films del mismo tipo, destinados al consumo rápido y sin mayores consecuencias para el espectador. Aun cuando cuente con una memoria de elefante.