Su contención puede que disuada a los ávidos de emociones, pero si puedes soportar los diálogos acartonados y la estética estrafalaria, reúne un grado de entretenimiento de un mediano 'Harry Potter'.
Es excesivamente entusiasta y carece de la sutileza y el carácter de sus trabajos previos. Resulta melodramática, pero logra conmover, según el estado de ánimo del espectador.
Finney logra darle vida al carismático Leo. La manera en que se representa el crimen en esta historia resulta sorprendentemente entretenida. Además, Gabriel Byrne continúa ofreciendo una actuación memorable que no ha perdido su esencia.
Las soberbias interpretaciones, una dirección exquisita y la banda sonora de Ennio Morricone recrean un auténtico Chicago de los años 20 y un drama criminal enormemente entretenido.
Inteligente y desafiante: Este épico drama criminal de Mann puede que necesite dos visiones para asimilarlo completamente, pero merece la pena cada devoto minuto.