'Show Dogs' resulta bastante convencional, aunque menos irritante que muchas otras propuestas. La comedia es de un nivel mediocre, pero tiene la ventaja de ser rápida, inofensiva y está libre de exageraciones en los personajes.
Su actitud apática hacia los fundamentos de las películas de acción hace que la trama, reminiscentemente de un videojuego, se convierta en un ejercicio tedioso.
Tierna y refrescante, 'Person To Person' funciona gracias a su gran afecto por las historias anecdóticas y las personalidades que entran y salen de ellas.
Intrigante pero prosaica. Moshe explora numerosas ideas relacionadas con la mitología y el aburguesamiento de la frontera, sin embargo, ninguna de ellas se siente realmente original.
En sus mejores momentos, 'El chico' es un trabajo genuinamente conmovedor de un artista en transición, todavía buscando el punto óptimo entre la comedia y el drama.
Nada de lo que sucede en 'Fist Fight' sugiere una relación con la realidad del dinero o del cuerpo humano, ni siquiera con las reglas básicas del tiempo y el espacio. ¿Pero a quién le importa, verdad?
Las escenas, algunas muy divertidas y otras un tanto tediosas, se entrelazan entre sí. Los personajes experimentan despertares de sueños dentro de sueños. No se trata de algo profundo, sino de una representación absurda de cómo la vida interna puede desmoronarse.
Una mezcla desigual de sátira y melodrama. La película, que es demasiado larga, nunca logra encajar del todo. El drama resulta intencionadamente críptico y extraño.
Cuando el humor funciona, produce un efecto cómico singular. El absurdo se amplifica con una combinación de humor underground clásico y la sensibilidad visual animada y casi formalista de Dupieux.
Los estudios de personaje discretos, lentos y ambiguos son bastante comunes en los festivales, pero pocos nos recuerdan que todavía hay cosas ahí fuera que son tan grandes como un mito.
El resultado evoca una especie de nostalgia agridulce, no por los tan mitificados años 80, sino por un guionista y director más joven y fresco, capaz de hacer mucho más con mucho menos.
Como comedia de acción, 'Spenser Confidential' no cumple, ya que carece de momentos divertidos y su secuencia de acción resulta débil y poco memorable.
Da su versión más encantadora cuando se muestra poco ambiciosa. Se ve debilitada por las historias de fondo del héroe y el villano, además de por subtextos que no logra articular claramente.