Un vehículo de lucimiento del carácter de Duvall y la lengua afilada de Downey Jr. Sólo las escenas entre ellos justifican todo el (largo) proceso en el que el resto, desde los secundarios hasta la propia historia, son meros testigos del enfrentamiento ascendente entre estos dos grandes.
Anderson logra destacar con su homenaje a los periodistas. Aunque el guion no es el más sólido de su carrera, su creatividad visual y estética es ilimitada, y los decorados son un placer para los sentidos.
Un filme que combina amistad canina con un fuerte mensaje social y político. Tatum ha logrado crear una obra ideal para mostrar su carisma y atractivo, consolidándose como una estrella en este novedoso enfoque.
Jugando entre la comedia romántica y la familiar, la película recorre caminos comunes sin explorar nuevas ideas. Es una comedia ligera de verano con buenas intenciones que gira en torno a la adopción de un perro.
Escenas impactantes filmadas con una mezcla de paciencia y estética, repletas de profundo significado. Un cine que deja huella. Es una obra visualmente impresionante y esencial, sin duda, una de las más destacadas del año.
La forma de abordar nuevamente la violencia en México, aunque no es novedosa, resulta impactante y desafiante, tanto para observarla como para apartarse de ella.
Un título atractivo que combina humor y acción de manera efectiva. Ofrece una mezcla entretenida de diálogos graciosos, mucha acción y personajes que no dudan en reírse de sí mismos.
Un filme que sugiere muchas historias adicionales, potencialmente como una saga. Es una comedia convencional que, si bien sigue esquemas típicos, logra ofrecer algunos gags efectivos, especialmente gracias a su elenco experimentado.
La trama gira en torno a los vínculos y manipulaciones que Cohn desarrolló con Trump. Sin embargo, en ese proceso, la película se desvía hacia una sátira que se centra en un Donald Trump más caricaturesco, lo que la hace menos atractiva.
Adaptación conmovedora y turbadora de la novela homónima, esta película se presenta como una obra áspera pero digna de reconocimiento, destacando por su autenticidad en la narrativa.
Sobrecogedor y clarividente documental que presenta rostros, nombres y lágrimas que deben ser recordados. Es un llamado a la reflexión para aquellos que evitan hablar de la memoria histórica.
Siguiendo la misma fórmula veraniega, pero mejorando la ejecución, esta segunda parte salta del pasado al presente. Hay una invitada final que merece la pena esperar: Cher.
Es pura contención emocional. Quizá demasiada. Hasta el punto de perder la conexión entre las protagonistas y el público y quedarse lejos de sus retratos anteriores de mujeres.
No logra capturar el magnetismo erótico de la película anterior, y carece de momentos memorables. Es una oportunidad desaprovechada para explorar el deseo femenino y el poder sexual en el contexto contemporáneo.