Adaptación conmovedora y turbadora de la novela homónima, esta película se presenta como una obra áspera pero digna de reconocimiento, destacando por su autenticidad en la narrativa.
Sobrecogedor y clarividente documental que presenta rostros, nombres y lágrimas que deben ser recordados. Es un llamado a la reflexión para aquellos que evitan hablar de la memoria histórica.
Siguiendo la misma fórmula veraniega, pero mejorando la ejecución, esta segunda parte salta del pasado al presente. Hay una invitada final que merece la pena esperar: Cher.
Es pura contención emocional. Quizá demasiada. Hasta el punto de perder la conexión entre las protagonistas y el público y quedarse lejos de sus retratos anteriores de mujeres.
No logra capturar el magnetismo erótico de la película anterior, y carece de momentos memorables. Es una oportunidad desaprovechada para explorar el deseo femenino y el poder sexual en el contexto contemporáneo.
La distracción es evidente, aunque resulta bastante cursi. Los efectos visuales son entretenidos al principio, pero eventualmente la trama se vuelve complicada.
Es el thriller de acción del año. Ya les habría encantado a las 'Ocean's 8' contar con esta tensión y profundidad. Las interpretaciones son dignas de premio.
Un thriller interesante que examina las megacorporaciones y se adentra en el sistema de Hollywood. Ofrece una nueva perspectiva, sin recurrir a la violencia.
La falta de acción estira el tiempo de la película, pero añade más información y elementos intrigantes. Los actores, como Melissa Leo y Pascal, logran complementar el carisma de Washington.
Da más miedo por su premisa que por la propia acción. La acción ocurre en tiempo real y es excesivamente violenta, lo que impacta al espectador. Manuela Vellés brilla con una actuación excelente.
Apatow se burla de su propia vida y de su entorno. Equilibra con maestría la comedia romántica y el humor vergonzoso, aunque en esta ocasión, se extiende demasiado con la duración de la película.
Kruger destaca como el elemento más sobresaliente de este nuevo thriller dirigido por el provocador turco-alemán, conocido por sus propuestas extremas y confusas, que en esta ocasión superan los límites establecidos.
La buena noticia es lo divertida que resulta la película. Cada giro inesperado y baile de Huppert sorprenden al espectador. Nunca antes Isabelle Huppert había conseguido transmitir tanto miedo.